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martes, 14 de abril de 2015

IX Araitz-Beteluko Krossa

El 2014 ha sido un un año muy especial y muy importante en mi vida, en varios ámbitos, pero en lo que trato de guardar en los pensamientos que aquí escribo, que no es otra cosa que lo relacionado con las carreras populares, lo fue especialmente ya que fue el año en el que corrí mi primer maratón, pero antes de hablar de ese primer maraton, tengo que acordarme de la última carrera a la que me apunté ese año en Navarra como corredor "local" que no es otra que el Kross de Araitz Betelu, si, Betelu, donde embotellan ese fantástico agua (que para mi está algo salada la verdad).

Cartel del evento

La verdad es que era la que me quedaba de las carreras populares que se celebraban cerca de la zona donde vivía y sin prepararla demasiado ni otra intención mas que conocerla y disfrutar del evento me apunté casi a última hora y de paso convencí a mi amigo Juan Carlos para que tomara parte también (como siempre si no lío a nadie no estoy contento).

Así que ese domingo, con una mañana preciosa y hasta calurosa para lo que acostumbra a ser un domingo de enero en la sierra de Aralar, nos presentamos allí Juan Carlos y yo junto con las respectivas familias a disfrutar del ratito trotando juntos.
Los postureros (yo sobre todo)

Se puede decir que es la carrera en la que mas postureo he practicado de las que recuerdo... tengo un monton de fotos bonitas y en lo que al tema deportivo se refiere solo comentar que se trataba de un circuito al que se daban 2 vueltas... pero con trampa, la segunda vuelta era mas larga que la primera, así que calculamos un poco mal las fuerzas y, probablemente mas él que yo, pagamos un poco nuestra gallardía inicial de ritmos fuertes.

De todos modos, los tiempos y los ritmos fueron un poco lo de menos, lo mas interesante fue que nuestros niños (3 por su parte y los 2 míos) disfrutaron entrando por la meta con sus aitatxus, y creo que ese recuerdo, especialmente a los mas mayores, les va a durar un tiempo.
Momentazo entrando en meta

Desde esta carrera por diferentes razones no me volví a apuntar a ninguna otra hasta la Maratón de Martín Fiz en la que debuté con los 42.195... pero esa es otra historia.


viernes, 24 de mayo de 2013

Errekaldeko XI San Silvestre de Rekalde de 2012

La San Silvestre de Rekalde de 2012, fue la primera carrera que repetí, de nuevo la corrimos juntos a Jose y yo, pero esta vez no solo íbamos a ser compañeros de carreras, fuimos Mickey y Mini Mouse… 

Cartel de la carrera

De hecho la idea era intentar hacer que fuese un evento lúdico con mas amiguetes de la cuadrilla y tomárnosla un poco a chirigota, pero después de bastante insistir se rajaron todos (lo volveré a intentar este año, por pesado no será) y únicamente fuimos Jose Mari, que por cierto estaba en capilla, el siguiente mes iba a ser aita por primera vez,  y yo, que ni estaba en capilla ni nada, solo quería pasar un buen ratillo corriendo por Bilbao.

Así que pedí los disfraces a mi cuñado y allí nos plantamos Mickey y Mini Mouse… aunque a decir verdad Mickey parecía mas un cordobés y Mini una Sevillana, así que nos costó un tanto entrar en nuestros papeles…
 
Pareja feliz
De nuevo volvimos a encontrarnos allí con Mario, un amiguete de la organización, que nos comentó que estábamos empezando a ser incondicionales del evento, a ver si el año siguiente le vemos y tenemos mas éxito de convocatoria por nuestra parte.

Ese año, el recorrido de la carrera, por lo que había visto por internet, variaba con respecto al del año anterior, así que, a pesar de ser la primera vez que repetía carrera, al no conocer el recorrido nuevo, pues otra vez a verlas venir… por lo que pude comprobar después, la diferencia principal estaba en que, ese año, la carrera saldría por la calle Autonomía (o mas bien por uno de los carriles de esta calle) que es una de las calles principales de esa zona de Bilbao, con una afluencia de trafico muy importante.

Así que Mickey y Mini estaban preparados para dar una vuelta por Rekalde para despedir el año… en el momento de la salida me di cuenta de que, a pesar de que se podría decir que estaba empezando a ser veterano (o por lo menos senior) en esas lides de las carreras populares (9 carreras entre la primera San Silvestre y esta) las sensaciones del instante anterior a la salida, por muy popular que sea, por muy relajada que te la quieras tomar, disfraces incluidos, por muchas veces que hayas pasado por ese momento previo a la salida… el corazón se te dispara igual igual, y la euforia previa es una sensación alucinante que espero siga estando ahí siempre, creo que si llega el momento en el que deja de estar, se habrá terminado este periplo por las carreras populares.

En cuanto a la carrera, pues esa vez salimos también bastante atrás y, teniendo en cuenta que cada vez hay mas gente en todas las carreras (según comentan) y que por otro lado, cada vez mi ritmo está para ir mas adelante, los primeros 2,5 km fueron bastante lentos y complicados para adelantar a mucha gente, a partir de ahí, que se estiró un poco, Jose pegó un tirón y creo que hicimos los 2 km siguientes por debajo de 4 minutos (eso me comentó él) para después estabilizar un tanto el ritmo algo por encima y que la medía final nos diese 4,17 min/km, lo que, teniendo en cuenta que entramos de la mano dando saltitos y que tampoco la idea era machacarnos, estuvo bastante bien por mi parte (que no para él) y, a pesar de no ser el mismo recorrido que el año anterior, y que el año anterior llegué a la carrera flojete por las tripas, rebajé mi vuelta a 28:19 (5 minutos menos que el año anterior) y en lo que sería mi primera disfrazado de cachondeo.

 Salida de la carrera (nosotros un poco mas tarde)

Creo que hacer la carrera de San Silvestre, al que le sea posible, es totalmente recomendado, aunque solo sea para tener un poco la conciencia de que hemos hecho algo de deporte que contrarrestará lo que venga después, esa noche.

Finalmente terminamos el año 2012, el que se puede considerar mi primer año como corredor popular, habiendo participado en:
  1.          Memorial Txikito de Arruitz (6km urbana)
  2.          Leitzako Herri Krossa (10km urbana)
  3.          Media Maratón Internacional Martin FIz (21km, urbana)
  4.          Media Maratón de San Sebastián (21 Km, urbana)
  5.          Media Maratón de Plazaola (21 Km, por camino concretamente una vía verde)
  6.          Roncesvalles Zubiri (21 Km, por camino de Santiago, en el monte mayoritariamente)
  7.          Media Maratón Bilbao Night Maton (21 Km por Bilbao, de noche)
  8.          Behobia San Sebastián (20 Km carretera)
  9.          Santurtzi Bilbao (16 km carretera)
  10.          San Silvestre Rekalde Ipar Krossa (6,5km urbana)


Creo que me será complicado repetir un año con tantas carreras, mas teniendo en cuenta que cada vez las inscripciones son mas caras, hay un boom con las carreras populares, lo cual está muy bien para la salud de todos, pero como siempre, algunos se aprovechan y mal organizan carreras con precios cada vez mas caros.

No puedo decir que pasase esto que comento en ninguna de las carreras que he mencionado, no obstante, la siguiente carrera, la primera que hicimos Aitor (futuro compañero de maratón) y yo juntos, si que se puede decir que no fue un alarde de organización y servicios.


Pero eso lo contaré en la siguiente entrada que será sobre la Bilbao Bilbao 2013.

martes, 8 de enero de 2013

Leitzako Herri Krossa 2012


El 21 de abril de 2012 fuimos a la Herri Krossa de Leitza de 10 Km, y digo fuimos no en plural mayestático, digo fuimos por que de nuevo lié a varios amiguetes para ir a la carrera, a Ramón le lié bastante fácilmente, al final él solo tenía que acercarse desde Hondarribia y a una mala haría la carrera y se marcharía a casa, por supuesto eso no iba a ocurrir, mucho menos siendo la carrera en sábado y jugando ese mismo día el Barça contra el Madrid, por supuesto que se quedó en casa a ver el partido (él y su pareja Lorena) y no se pudieron quedar a dormir por que al día siguiente tenían que preparar una oferta o algo así de trabajo.
Pero claro, no fueron los únicos a los que lié al evento, convencí a Jose Mari para que participase y que viniesen a pasar el fin de semana él, su pareja y finalmente se apuntó también Bittor (otro buen amigo) que solo vino de visita, no a la carrera.

Así que, con estos ya teníamos 3 participantes en la carrera, pero no, de nuevo no fueron los únicos a los que lié para la carrera, a mi amigo Pello, también le metí en canción, para él también sería una etapa en la preparación para la media maratón de Matín Fiz del siguiente 6 de mayo a la que iríamos juntos.

Por lo tanto estábamos un equipazo de 4 korrikolaris que de una forma u otra habíamos estado preparando la carrera, mas bien como una carrera de preparación para otras pero que nos iba muy bien a todos y que por otro lado parecía, a priori, un buen plan para un fin de semana de abril, sin otra cosa mejor que hacer.

Pues bien, en lo que a mi respecta, ese mes de abril ya estaba entrenando en ritmos interesantes, cercanos a los 5:10 min/km y quería probarme con Jose Mari a ver si era capaz de hacer los 10 km por debajo de 45 minutos (a 4:30 el Km), además, también quería hacer una tirada mas larga, que por primera vez rebasase la hora y media, y eso era lo que teníamos previsto para el día siguiente a la carrera Jose y yo, él por su parte para preparar la maratón Martin Fiz.

Equipazo

El día de la carrera no paró de llover durante toda la jornada, y llovía en serio, pero eso no fue un problema para dejar de ir a correr, tuvimos la suerte de que durante la carrera, la lluvia cayó pero no tan intensamente como lo había hecho durante la mañana.
La carrera era un circuito urbano de 2.5 km al que había que dar 4 vueltas y contaba con un repecho muy corto pero muy inclinado en una zona industrial a la salida del pueblo que, en la revisión del circuito que se podía hacer por la web no podía apreciarse y que fastidiaba bastante el ritmo.
Otro problema añadido que me encontré fue otra novatada, decidí correr en pantalón corto sin mallas o culotes como lo había estado haciendo hasta entonces… primera y última vez (hasta el momento)  al poco rato de salir comencé a notar las rozaduras que una pierna con la otra se estaban haciendo y que me hizo terminar con unas llagas importantes.
En cualquier caso eso no nos hizo bajar el ritmo que teníamos por objetivo, comenzamos en ritmo de 4:30 y Pello, que a pesar de que quizás podría estar cerca de ese ritmo, no se fiaba y hacía caso a lo que le decía su pulsometro (aparatos del demonio) al primer kilómetro decidió aflojar para llegar a la meta en 47:52 (a 4:42 KM) que según él comentó, en ese momento suponía su mejor tiempo.
Por su parte Ramón salió más concienciado de llevar su ritmo, que entonces estaba en 5 min KM y así lo hizo de principio a fin terminando en escasos 50 min la carrera, según comentó, ayudado por un compañero de viaje casual que también iba a ese ritmo y con el que hizo toda la carrera.

                                                                 Ramón & Friend

Jose Mari se limitó a marcarme el ritmo y terminó la carrera conmigo en 45:07, mas o menos en según el plan, si bien he de reconocer que llegué bastante justito y en la recta final me pasaron un par… con lo que eso molesta…
De nuevo Ali y los chicos (Los peques, Judith y Bittor) no pudieron llegar a tiempo para que les dejasen entrar a ver la llegada, nos los encontramos en la zona de la subida fuerte y además de saludarles, Jose Mari que iba fresco llevó un rato a Aitzol en los brazos, fue un momento muy bonito.



Tras la carrera, Pello no quiso quedarse a ver el partido (se fue a cumplir con su familia) y Ramón Jose y el resto nos fuimos a ver el partido a Etxatoa y a cenar después.
Al día siguiente Jose Mari y yo fuimos a buscar mi coche que lo habíamos abandonado allí estratégicamente para ir a recogerlo corriendo por una vía verde que va desde Lekunberri hasta Leiza.

Fuimos bien pronto a buscarlo, por suerte ya no llovía y mis llagas, tras un tratamiento a base de una pomada de cortisona, no molestaban lo suficiente para impedirme correr.
A pesar de no formar parte de ninguna carrera quiero escribirlo por que fue una verdadera experiencia.

Para llegar a Leitza desde Lekunberri por la vía verde había que atravesar un túnel de 2,7 km que se encendía a medida que se iba avanzando, este túnel estaba inundado en algunos tramos y cuando llegamos aproximadamente a la su mitad, la luz que debía encenderse falló y nos encontramos Jose y yo abrazados, con los pies calados y escuchando los ruidos del agua que caía como si en el siguiente paso que diésemos hubiera a haber un pozo de 20 metros… vamos, toda una peripecia que por supuesto algún día repetiremos.



Fueron dos días de mas de 30 km corriendo, contando con los 10 de la competición, un gran recuerdo que hizo que un fin de semana frió lluvioso y feo, se convirtiese en un divertido evento lúdico social.

Está fue la última competición que hice antes de mi primera media maratón, la de Maratón Martín Fiz del mes de mayo.

miércoles, 2 de enero de 2013

San Silvestre Ipar Krossa 2011


San Silvestre Ipar Krossa 2011

Tenía ya ganas de conocer las carreras populares y como había guardado algunos días de vacaciones, estuve en Portugalete prácticamente 2 semanas por navidades así que correr la "San Silvestre" de Rekalde (Bilbao) parecía encajar bastante bien, para ello, trate de prepararme un poquillo para ella durante las 2 semanas anteriores.

Además, Olentzero dejó en mi casa unas zapatillas de correr mas o menos majas, así que nada mejor que la esa carrerita de 6 km para probarlas y trotar con mas gente.
Estuve corriendo 7km por el bidegorri de Portugalete hacia Somorrostro las semanas anteriores y la verdad es que me encontraba bastante cómodo con el nuevo calzado y con la distancia para hacerla mas o menos por debajo de los 5 min el km, y al final así es como fue pero con algún matiz que voy a explicar.

El día 30 de diciembre fuimos a casa de Fernan que se había roto el tendón de Aquiles en un partidillo de futbol sala que habíamos organizado para el día 24, y allí, con él comí un trocito de un pastel de hongos que Edu había preparado... Muy rico pero en mala hora, después me enteré que llevaba nata y creo que esto fue lo que hizo que mi intolerancia a la lactosa me postrase ante el wáter prácticamente toda la noche del 30 al 31, esto creo que bien no me pudo ir para la carrera del día siguiente.
Me levante de la cama con serias dudas de mi participación pero a medida que pasaban las horas me encontraba mejor, así que finalmente decidí participar.

Después de comer algo de arroz blanco, a la vuelta de urgencias donde estuve toda la mañana con mi hijo pequeño que andaba con fiebre por gripe, nada grave pero que me hizo estar toda la mañana en  el hospital, baje al metro, donde había quedado con Jose Mari y allí junto con Verónica, la prima de mi mujer, y su marido Alfredo fuimos a Bilbao, nosotros a la carrera y ellos a un gran almacen con nombre de el corte una de las naciones de las islas británicas, allí, en el metro, comentamos como haríamos la carrera el tiempo objetivo etc. No hablamos de las rampas del recorrido ni de como tenia que repartir las fuerzas y creo que me hubiese ido bien.

Y ahí estaba yo, junto Jose Mari, toda una runstar, a la que saludaba todo el mundo, cambiándome y preparándome para salir corriendo, medirme un poquito y ver si ese trabajo que llevaba 3 meses haciendo con sus salidas nocturnas por el monte con el frontal encendido asustando a los animales, daba algún fruto.

Ya en el calentamiento me di cuenta de que era bastante novato en aquel asunto, o quizás el hecho de ir con Jose, que después se encontró con Aitor (otro bruto del asunto que nos comento como su entrenador  le había estado poniendo trabajo, el cual me indicó que no me obsesionase…)

Y ahí estaba… dando saltitos debajo del puente del puente de la autovía en Rakalde, dispuesto a salir a ver de que iba ese asunto… fue la primera vez que noté que los últimos 5 minutos en una salida de estas cosas son, al igual que los minutos de espera a la puerta de un baño publico en una situación apurada o los que se dan en la sala de espera del dentista, mas lentos de lo normal y demuestran la relatividad del tiempo.

La carrera fue curiosa, mucha gente en la salida (es lo que tiene salir por atrás) con el peligro que esto conlleva en las carreras urbanas, bordillos de aceras, bancos, semáforos, farolas pivotes, todos ellos ocultos tras la maraña de gente, de hecho en el primer kilómetro estuve a punto de comerme una señal de trafico.

Una vez que se estiró la carrera tras ese primer kilómetro, el poder disponer de algo mas de espacio por delante y mi propia inexperiencia hizo que los siguientes 2 kilómetros subiese mucho el ritmo, demasiado, por encima del que me hubiese venido bien, como luego me comentó Jose Mari, en esos 2 km gaste lo que se puede llamar como el combustible extra, lo que en la formula 1 podría ser el “kers” que según me han comentado (y he verificado después) es algo de lo que se dispone una sola vez por carrera y que hay que conservar, a ser posible, para el final o para las rampas mas duras del recorrido.

Y ¿Qué es lo que me ocurrió? pues efectivamente, cuando llegaron las rampas del recorrido (que yo desconocía) me entró una pájara importante, bajé muchísimo el ritmo, por debajo de mi ritmo habitual, incluido el que tenía subiendo las rampas que hay en el sitio donde vivo, que no son pocas, y me costó mucho llegar a la parte final de la subida, donde por cierto estaba Mario, un amiguete de la organización que hizo lo que pudo para animarnos, bueno, animarme por que mi compañero de la batalla pasaba por allí sin un rasguño frente a la imagen que posiblemente podía tener yo al paso por ese lugar de haber sufrido una dura pelea.

Finalmente conseguí, animado por Jose, completar la subida, y durante la bajada siguiente recuperar las suficientes fuerzas como para llegar a la meta con dignidad y haciendo un pequeño sprint que, si, todo hay que decirlo, empecé demasiado pronto y se convirtieron mas bien en dos mini sprints de 100 metros, uno faltando 400 y otro en los últimos 100, con ese hueco en medio y el consiguiente aviso a mi liebre de que habíamos sido demasiado optimistas iniciándolo en aquella distancia de la meta. 

Llegada

Llegue a la meta, bastante roto, con pocas fuerzas y muy alto de pulsaciones, las circunstancias con el tema del pastel con nata del día anterior, el hecho de haber tenido que pasar toda esa mañana con mi hijo menor en urgencias por fiebre alta (nada grave pero allí de pié toda la mañana) y sobre todo la inexperiencia en este tipo de eventos ayudaron a que no hiciese la marca que creo que estaba preparado para hacer y no pude bajar de 5 min/km, que por otro lado me parece que en aquel momento no estaba mal para mi y que además se acercó bastante al objetivo que me había marcado.

Como conclusión, me gustaría guardar la sensación, antes de empezar, durante la carrera y al final de la misma de estar en un lío muy bonito, divertido y rodeado de gente que se junta para practicar deporte de forma no agresiva, en definitiva, un tema que hace que el buen rollito se palpe en todo momento… o por lo menos eso me pareció a mi que no iba a competir por los premios ni nada por el estilo, donde supongo que, seguramente, el ambiente se enrarecerá mas.

Esta carrera fue una motivación extra que me incitó a aumentar el ritmo, la distancia y la frecuencia de entrenamientos que durante los siguientes 3 meses fueron creciendo a buen ritmo (salvando alguna gripe por medio) hasta la siguiente carrera que fue la legua memorial Txikito de Arruitz, en Lekunberri.