Mostrando entradas con la etiqueta Maratón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maratón. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de noviembre de 2015

XII Maraton Martín Fiz

Comienzo a escribir estas líneas sobre mi experiencia en la distancia de la maratón, concretamente en la de Martín Fiz de Gazteiz, mas de un año después de haberlo vivido y lo hago por que los recuerdos comienzan a aparecer borrosos en mi memoria, ha pasado tiempo si, pero sobre todo en lo personal han pasado muchas cosas y tengo que reconocer que después de cumplir ese objetivo (correr una maratón) lo demás pasó a un plano menor (en el mundo de las carreras quiero decir) y me llegó, creo yo, ese vacío del que habla Murakami (y que ya he mencionado en algún otro post) que llama Maratón Blues.
Cartel del evento

Como los que la han hecho sabrán, preparar una maratón es algo que requiere disciplina dedicación y sobre todo motivación, es como prepararse para llegar a la luna... y de un modo u otro, tu vida se centra en asaltar ese reto y el resto de cosas por suerte o por desgracia, ocupan menos atención.

El año 2014 fue el que decidí que era el idoneo para ello, creo que de forma inconsciente lo hice para minimizar el impacto que otras decisiones personales iban a haber en mi vida, ese año me trasladé de nuevo a vivir a Bizkaia y conmigo mi familia, con todo lo que esta decisión implica, especialmente cuando hay niños pequeños en la ecuación y hay que desarraigales del entorno que ha sido toda su vida.

Así que convencí a mi gran AMIGO (si con mayúsculas) Aitor, para que compartiese mi sufrimiento en este viaje particular hacia nuestra propia luna y desde el mes de enero establecimos un plan de entrenamientos para modestamente tratar de bajar de 3 horas 45 minutos en la que iba a ser nuestra primera maratón.

Los meses de febrero y marzo fueron mas o menos asumibles en cuanto a la preparación de la carrera pero el mes de abril fue muy duro, muchos kilómetros y en algún momento, en mi caso, con
problemas en tobillos y articulaciones, y en su caso creo que algo parecido.

Preparar un reto de estos en condiciones es poner al cuerpo en unos umbrales que de una forma u otra hacen que te resientas tarde o temprano, pero honestamente creo que es algo que merece la pena y que hay que probar aunque sea una sola vez en la vida.

Durante varias tiradas largas (de 25 o 30 km) tuve varios problemas con los tobillos (especialmente el tobillo derecho en el que tiempo atrás me hice varios esguinces) y si bien físicamente llegué bien preparado en lo referente al pulso y sensaciones al correr, las piernas y los tobillos llegaron un tanto tocados, y creo que Aitor también llegó más o menos justo, pero lo importante fue que llegamos, con más miedo que vergüenza pero llegamos a Gazteiz en la fecha señalada con los deberes hechos y con ganas de demostrarnos que podíamos.
Paseo a por los dorsales
Las última semanas fueron como las de esos niños que se marchan de viaje de estudios por primera vez en su vida, queríamos asegurarnos de que todo iría bien... Como anécdota recuerdo ir a una tienda de deporte y comprar todo lo que nos aconsejó el dependiente, días después comentamos que si nos hubiese aconsejado correr con una filarmónica la hubiésemos comprado... Temor y ganas.

El domingo 11 de mayo de 2014, fuimos para allí un grupo de varios corredores con diferentes objetivos, Gorka Amor, Javi (piporro), Mikel (el hermano de Aitor) el propio Aitor y yo.

La típica foto pre maratón (se lo copie a un tal Mo Farah)

Como siempre llegamos justos de tiempo (no diré que Gorka llegó tarde a su cita conmigo nunca) y cambiarse en Mendizorroza y calentar fueron rituales que casi no pudimos hacer en condiciones por que se cerraba la consigna, los corredores populares saben lo que es esa sensación de ansiedad autoinducción por que rara vez se llega tarde a esa consigna (personalmente solo conozco el caso de Jorge Novo que se hizo un 10k con la mochila puesta).

Y de nuevo ahí estábamos, y específicamente en mi caso... En el mismo sitio en el que debuté en mi primera media maratón... Esta vez esperando a la salida para los 42.195.

Nunca olvidare ese Silencio absoluto en el minuto de silencio por Yago Lamela, mas de 5000 personas calladas en homenaje al que en su día hizo que aquí se hablase del salto de longitud en los telediarios, una lastima.

3,2,1 vamooooooos... Esta vez con la calculadora y con el freno de mano echado en todo momento, esos primeros kilómetros de los muchos que vendrían después fueron de calma y cautela, refrenando constantemente el ansia por ir mas fuerte, tanto Aitor como yo, dejamos ir a nuestros compañeros de viaje para seguir nuestro propio ritmo en un patrón premeditado y consensuado...
Martín Fiz  (que casi gana el maratón, quedó 2º)

La idea era intentar ir a nuestro ritmo, en un momento dado buscar la referencia de la liebre de 3:45:00 y si en los kilómetros finales notábamos fuerzas sobrantes (ilusos de nosotros) abandonaríamos el grupo para intentar rebajar ese tiempo...

Y mas o menos así fue yendo la marcha, media maratón con buenas sensaciones y con fuerza, charlando con un corredor que iba descalzo, que nos contó que había hecho 5 o 6 maratones en los últimos 2 años cuando descubrió que lo que le impedía andar y correr con comodidad era el calzado, sorprendente y muy interesante conversación que mantuvimos sobre el kilómetro 19 hasta que se marchó dejándonos atrás (en parte por que iba muy bien y en parte por ese freno de mano que llevábamos puesto Aitor y yo).

Tal y como previmos, sobre el kilómetro 26 nos enganchamos en el grupo de la liebre que hemos comentado y desde ahí fuimos arropados en ese grupo en adelante, hasta casi el final...

Kilómetro 30... Dos horas y 45 minutos corriendo... Y recuerdo al grupo en voz alta: "nos queda una hora" creo que a alguno le sentó como un puñetazo pero al resto me da que les recordó que el trbajo se estaba haciendo bien y que "ya no quedaba mucho"...

A partir de ese umbral, 32, 34 km, eso es como gran hermano... "Todo se magnifica" ese pequeño dolorcillo en el tobillo ya es puro sufrimiento, las rodillas te preguntan a ver por que sigues haciéndolas lo que las estas haciendo, hambre, sed... Es el momento de comer algo e intentar no escuchar a esos compañeros de viaje que están en tu cabeza preguntándote como Mourinho "¿Y por que?", supongo que a eso le llaman el muro, y supongo que es lo que se debe pasar para llegar a la meta, y se pasa.

Un par de kilómetros después, ya no están, bueno, están pero no se les escucha tan bien como antes, ahora ya se empieza a escuchar a esa voz que te dice que ya no queda nada, que vamos, que la meta esta ahí, a la vuelta, se puede oler.

En ese tramo definitivamente nos quedamos solos Aitor y yo, tras pasar por la cuesta del km 39... Si, se les ocurrió poner una cuesta en ese kilómetro, la liebre de 3:45 decidió marcharse, y nosotros que presumíamos tener fuerzas para dejar ese grupo atrás, rebuscamos el fondo de armario para encontrarlas y ni Aitor ni yo encontramos demasiada cosa allí así que decidimos dejarles ir.

A un metro uno del otro en paralelo por las calles de Gasteiz, escuchamos el animo desde la ventana de un amigo mío del barrio... Carlos Lizarbe, estaba ahí de casualidad, el aita de la niña que compartió habitación con mi hijo pequeño al nacer, un amigo de la infancia con el que me había cruzado de forma fortuita en diferentes sitios y situaciones especiales en mi vida, de nuevo aparecía a falta de 2 kilómetros animándonos...

Últimos metros, piel de gallina, al escribir estas líneas, de nuevo viene esa sensación, se me empañan las gafas con el recuerdo de ver a nuestras chicas con June, Aitzo y Aimar, (nuestro peles) para que pasen dentro del circuito de llegada y nos acompañen a cruzar la meta, eso no se olvidara nunca, ese vinculo estará siempre ahí, pueden venir otras maratones (de hecho el día que escribo estas líneas ya estamos embarcados en otra, esta vez algo mas lejos) pero como aquella no va a ser ninguna.
emoción total

Los siguientes retos de ese año fueron mejor llevados, usando la coletilla: "si he sido capaz de hacer una maratón, como no voy a hacer..." 


Vídeo de la llegada

Y en adelante es un buen lema.


Finne

lunes, 15 de julio de 2013

Media Maratón de San Sebastián 2013

Después de no haber podido ir a la Azkoitia Azpeitia del 2013 tal y como me hubiese gustado, la primera media del 2013 fue la de San Sebastián, repetiríamos de nuevo el evento, junto con Ramón, y en esta ocasión su compañero de la universidad Javi, con el que también coincidimos en la BSS de 2012.

Cartel de la carrera
  El fin de semana se planteó, además de como evento deportivo, como visita obligada a Ramón y Lorena para conocer su nueva casa pues se habían mudado recientemente a San Sebastián desde Hondarribia donde habían estado viviendo los últimos años, y donde estuvimos el año anterior.

Camiseta de la carrera
Además organizaron una comida en su casa a la que vinieron también Javi (el compañero que he comentado antes) su mujer y su niña, con lo que los pobres anfitriones se metieron en el lío importante de dar asilo a mis dos pequeños y a la niña de los otros invitados… no obstante no pasó nada demasiado destacable salvo el hecho de que Aimar, mi hijo pequeño se cayó en el canal del estanque de los patos que fuimos a visitar en el paseíto vespertino, en el poco rato que nos lo permitió la lluvia, que de nuevo estuvo presente todo el fin de semana.

Se dio la casualidad también de que mis buenos amigos de Andorra Maxi y Flor cogieron unos días de vacaciones y vinieron a visitarnos, primero a San Sebastián, donde llegaron el sábado a la tarde, y después a Odertiz donde estuvieron unos días mas.

Por lo tanto, tras el paseo vespertino, con el consiguiente cambio de ropa de Aimar, volvimos a tener cena animada, esta vez en el Mercado de la Brecha, en el centro de San Sebastián, esta vez Javi y familia no vinieron y Maxi y Flor, por supuesto vinieron con sus dos pequeñas Martina y Giulia, así que cenamos como pudimos, con 4 niños (2 de ellos vándalos en potencia e hijos míos) en un restaurante en el que había una animación importante derivada de que ponían por la televisión a la Real Sociedad que jugaba contra el Sevilla y estaba  en juego la clasificación para la Chamions Leagle, que finalmente consiguieron.

Por lo que el sábado previo a la carrera tampoco fue un día de asueto descanso y recarga, como dicen los manuales que debe ser la jornada previa a una media maratón, pero fue mejor así, mas animado.

El domingo de la carrera, por suerte, durante gran parte del día no llovió… ¡increíble!, en realidad algo si que cayó algo de lluvia, pero mas bien para que la parte del fin de semana posterior a la carrera fuese lo suficientemente incomoda como para que no nos quedásemos por Donosti a dar un paseo y terminásemos comiendo en un centro comercial.

Para la carrera había quedado también con mi amigo Jorge Novo, el cual había comenzado a correr también y le pareció un buen plan, pero salió algo tarde de Bilbao, desde donde venía directo, y no le dio tiempo para juntarse con nosotros antes de salir, llegó justo para salir, de hecho fue el último en salir… ¡de todos los corredores! Y corrió toda la carrera con la mochila de la ropa encima!!! Pero, el tío, ya que estaba allí, pues eso, hasta el final los 10 km a los que se había apuntado.

Los otros 3 del equipo salimos juntos, Ramón se marcó su ritmo desde el principio, desde mi punto de vista por debajo de lo que es capaz pero él lo prefiere así para ir mas cómodo, Javi y yo fuimos juntos hasta el kilómetro 8 en el que Javi decidió bajar un poco el ritmo con respecto al que llevábamos hasta allí por que le parecía algo alto para él.
Salida (se nos puede ver a Javi y a mi)
 En lo que a mi respecta, seguí en el ritmo que creía que podía llegar de forma mas o menos cómoda, este año no había podido entrenar de la mejor forma, había estado fuera y había tenido con algún evento lúdico festivo familiar (boda de un conocido, muy conocido un mes antes) que no le había venido nada bien a lo que hubiese sido una preparación normal para esa carrera, no obstante, a pesar de ser consciente de este hecho y haberme autoconvencido de que esta vez no miraría el reloj, fue imposible y ahí estuve la parte final de la carrera, después de haber pasado la crisis del km 17 (que iba a poner que era particular, pero después me enteré que es mas habitual de lo que creía) y ver que estaba cerca de mejorar el tiempo del año anterior, me empeñé en tratar de conseguirlo y creo que fue un error por que a falta de 50 metros de la meta, vi a Aitzol (mi hijo) le choqué la mano y continué rápido con, como he comentado, la idea de mejorar la marca del año anterior y no me di cuenta de que lo que él quería era entrar en meta de la mano conmigo… Error que espero no vuelva a cometer, me sentí fatal y el minuto y pico que mejoré respecto al año anterior no me supieron nada dulces.

Por su parte Javi hizo su carrera y según me comentó, terminó pagando el esfuerzo del exceso de ritmo de los primeros kilómetros, Ramón por su parte mejoró también su marca del año anterior, pero de nuevo creo que menos de lo que es capaz, a ver si le meto un poco en la cabeza lo de convivir con el sufrimiento, no le gusta nada, y Jorge terminó muy dignamente habiendo adelantado a un porrón de gente, con el correspondiente subidón que pega eso y con la sensación, según me comentó, de que 10 km se le había quedado pequeños, se le había hecho a poco correo 10km con la mochila a cuestas… creo que su primera media maratón está cerca.
Ramón (el de verde)
Después de llegar, como he comentado, comenzó a llover y nos fuimos a un centro comercial a comer, todos los participantes de la carrera, las familias y los amigos, demasiados debió pensar la empleada del restaurante de comida rápida a la que habían dejado sola atendiendo ese domingo y que tubo que llamar a otro compañero para que le echase un cable.

Este año esa iba a ser la única carrera del mes de mayo, a diferencia del año anterior que fuimos a dos medias maratones e iba a ser la última carrera de asfalto a la que me apuntaría en un tiempo ya que la siguiente carrera a la que me apunté, junto con mi amigo Aitor fue a la carrera de montaña del cinturón de hierro de Bilbao que contaré mas adelante.


lunes, 25 de febrero de 2013

1/2 Maratón Bilbao Night Marathon 2012


Tengo que reconocer que, a pesar de entrenar en solitario por las carreteras de los montes del sitio donde vivo, a oscuras y sin mas compañía que, de vez en cuando alguna manada de caballos, vacas, cabras o alguna oveja que otra, soy un corredor bastante social, vamos, que me gusta correr con gente y que siempre que puedo trato de juntarme con alguien que disfruta también haciendo esto, y mas especialmente para participar en las carreras populares.

Y tengo que reconocer también que suelo ser bastante insistente, mas que insistente... soy un cansino, cuando trato de convencer (liar) a alguien para que se apunte a alguna carrera que se me ha metido entre ceja y ceja…

Camiseta de la carrera

Para la media maratón Bilbao Nigth Maraton, el elegido al que di la chapa durante meses para que se apuntase fue mi amigo Igor, el cual si que salía a correr habitualmente pero que no estaba muy convencido de eso de correr 21 km para terminar en el mismo sitio del que partías.

Así que con él, el trabajo de acoso y erosión de su voluntad, se puede decir que comenzó mas de cuatro meses antes de la carrera, que por cierto fue en octubre de 2012, concretamente el 20, (otra vez con apenas 15 días de recuperación desde la anterior media maratón, la Rocesvalles Zubiri), así que prácticamente en el mes de junio comencé a trabajar su motivación para conseguir finalmente que se apuntase.

Además de Igor, mis dos amigos maratonianos, Edu y Jose Mª, y digo maratonianos por que en el mes de mayo se ganaron esa condición, como ya he contado en este blog, también se apuntaron por su cuenta, aunque finalmente Edu no pudo correr por una importante gripe mezclada con un problema en el nervio ciático que arrastra desde hace algún tiempo por un accidente con la bici... 

Inciso: La verdad es que entre ese accidente y otro que tubo de pequeño que le hizo perder la base de inglés, el hombre ha tenido su vida marcada por los accidentes ;-)…

Así que para esta carrera finalmente estábamos Jose Mª, que la estaba preparando bastante bien y que tenía motivaciones “€speciale$” para conseguir una buena marca, Igor, que debutaría en una distancia tan larga y yo, que con esta iba a participar en la sería mi quinta media maratón del año, a la que creo que llegaba bastante bien preparado, con el objetivo de bajar de 1hr 36min, lo que iba a ser bajar mas de 3 minutos mi anterior mejor tiempo en media maratón.

Asimismo como no, habíamos organizado, para después de la carrera una salida nocturna por Bilbao aprovechando que ya estábamos allí los que corríamos y unos cuantos mas de la cuadrilla que junto con Ali, iban a estar por allí animando durante la carrera, lo que hacía que el plan tuviese algo mas de aliciente, además de la propia carrera… por cierto aprovecho para lanzar desde aquí un saldo y un agradecimiento por su inestimable apoyo a los incondicionales “suporters” Fernan, Elu, Bittor, Jontxu y también a Edu, que finalmente, a pesar de no poder competir, se apunto también al “Après-run".
Ah y también a Rober y Esti de los que también sentí ese apoyo al pasar bajo el puente del Guggenheim (ese por el que James Bond sube huyendo de los municipales de Bilbao... ya tendrá multa para que suba por ahí... no se va a ningún lado)

En esta carrera fallamos un poco en la logística, a pesar de que gracias a Edu pudimos ir en coche, no nos organizamos bien con la ropa y tuvimos que cambiarnos literalmente debajo de un puente, concretamente fue bajo el puente de Deusto donde nos quitamos la ropa de calle y nos preparamos para la carrera con el pantalón corto, camiseta etc., de forma un tanto incomoda y que espero tengamos en cuenta para la próxima vez, por que además estaba lloviendo (no dejo de llover en todo el día excepto unos minutos durante la salida) y el suelo estaba mojado y sucio.

Vestuario improvisado

La salida de esta carrera, organizada por primera vez con cajones diferenciados por los tiempos “acreditados” por los participantes, creo que, hasta el momento ha sido la mas bonita de las que he hecho; se salía junto al Guggenheim, lo que ya le da su punto, y habían preparado unos cañones de fuego (del tipo de los quemadores de los globos aerostáticos) a los lados de la salida que en el momento de las salidas de los diferentes grupos de tiempo accionaban a toda potencia, eso junto a la música de Europe “the final countdown” la verdad es que subía la adrenalina a tope.

A pesar de que Edu, que había corrido la carrera el año anterior, nos avisó de que la salida podría ser un caos y que tuviésemos cuidado especialmente con los bancos que hay en el base de museo Guggenheim por que con el volumen alto de corredores no se veían hasta tenerlos encima, la salida fue mucho mas cómoda que la del año anterior y tanto Igor como yo, que salimos en el mismo cajón, no tuvimos ningún problema en los kilómetros iniciales, José Mª salió bastante antes, es todo un profesional y sale con los buenos, y con razón viendo el tiempo que hizo.

Así que, durante prácticamente 4 o 5 km Igor y yo fuimos juntos; Igor me comentó que quería hacer a rededor de 5 min el km y que con llegar le valía, y se había hecho esos primeros km conmigo y por debajo de 4:40, que era el ritmo me había planteado yo para intentar bajar de 1hr36min; creo que un poco emocionado por las sensaciones de la salida, un poco por inexperiencia en distancias tan largas e igual también inconscientemente por ir un rato conmigo, hasta que no le avisé del ritmo que llevábamos no aflojó, y la verdad que para ser la primera media maratón que hacía, se marcó unos espectaculares 01:40:55, que de no haber sido por que tubo que parar sobre el km 17 a estirar por el gemelo o por calambres en el isquio, no recuerdo bien, hubiesen sido la leche (mas aún).

De paseo por Bilbao

Por mi parte, fui clavando los tiempos a los pasos por kilómetro de una chuletilla que me había preparado (no tengo de esos relojes listos que te van marcando) a excepción del kilómetro 17 o 18 que también tuve unos calambres en la pierna, que poco después se pasaron y conseguí terminar, de forma bastante fuerte en 01:35:55 (que según mi reloj otra vez fueron alguno menos) pero en definitiva, mas o menos dentro de lo planeado y muy contento de haber disfrutado, otra vez, de una carrera que, a pesar de la lluvia, había sido muy bonita por las calles principales de Bilbao, cortadas para nosotros… lo que es todo un lujazo.

Mi llegada

Jose Mª por su parte se “casco” unos 01:18:06 dejándose llevar en la llegada como se pudo apreciar en las cámaras de meta, ¡que tio!

Tras la llegada, y después de dar unas cuantas vueltas mas por Bilbao por que no terminábamos de encontrar los vestuarios, nos duchamos y fuimos a cenar a un diminuto restaurante Mexicano en la calle Barrenkale del casco junto con todo el club de fans, después estuvimos tomando unos potes por el casco viejo y volvimos en metro a Portugalete.
En general fue una gran idea, la verdad, a repetir en cuanto se pueda.

A Igor la experiencia, a pesar de haberle gustado y sentirse orgulloso de lo hecho, que realmente es toda una proeza, mas aún teniendo en cuenta que tiene el ligamento de la rodilla operado y roto de nuevo, creo que le ha servido mas que para animarle a hacerlo nuevamente, a constatar que no es algo que le mueva especialmente y que muy probablemente no haya próximas ocasiones… lo que me indica que para la próxima, el trabajo de acoso y derribo por mi parte igual debe empezar antes ;-)… como ya estoy haciendo con Aitor (otro amigo corredor que ya he nombrado anteriormente) para otro desafío, creo que todavía mas importante.



Esta carrera me de dejaba mas o menos a punto para la que es la carrera popular mas importante del país, que no es otra que la Behovia San Sebastián, que se disputaría tres semanas después de esta y que fué muy especial para mi.

miércoles, 16 de enero de 2013

X Media Maratón Martín Fiz


A la Media Maratón Martin Fiz no tenía pensado ir ni por asomo cuando comencé a trotar 8 meses atrás, de entrada no me creí realmente capaz de terminarla hasta mas o menos el mes anterior, abril, cuando ya hice alguna tirada mas larga y vi que aguanté bien, precisamente la peripecia del túnel con Jose Mari; no obstante la gente con la que hablaba de este lio me animó a apuntarme, tanto Jose Mari como Edu como Pello, que cada uno de ellos había hecho alguna, me confirmaron que estaba listo así que me apunté para ver que tal.

Camiseta del evento

En esta ocasión solo convencí a Pello por que Jose Mari y Edu llevaban tiempo preparando la Maraton y la tenían entre ceja y ceja, a Pello simplemente le cuadró bien por que a la de Pamplona, que era la que quizás hubiese preferido, le era imposible por que se iba de viaje a una feria a las Vegas.
En esta ocasión el plan era ir a Portugalete el viernes a pasar allí el fin de semana y que el domingo Jose Edu y yo iriamos juntos a Vitoria y Pello desde Pamplona; después vendrían las chicas y alguno mas de la cuadrilla y pasaríamos el día en vitoria donde Monica, que vive en vitoria (una amiga) nos había reservado para comer en un garito y tal.

Y así mas o menos fue, el viernes quedamos en Vitoria para recoger los dorsales Jose Edu y yo, también vino Fernan y terminamos tomando una cañita en el casco de Vitoria, el sábado fue un día tranquilito aunque al final nos encontramos todos en un bar de Portugalete y terminamos tomando otra cervecita… no cero que sea la mejor preparación previa a una carrera, pero tampoco hay que volverse del todo locos… un poco si, pero no del todo.

La mañana del domingo era fría, y mas a las 6:30 que era la hora a la que habíamos quedado para ir a vitoria; quedamos en la parada del metro de Portugalete y allí nos encontramos con unos cuantos que estaban terminando la noche de juerga y esperaban que abriese el Vaporetto (el mítico bar) para desayunar. Sin pararnos a pensar en que eso mismo lo habíamos hecho nosotros unas cuantas veces, salimos para Vitoria bebiendo cada uno sus bebidas isotónicas para estar bien hidratados, lo que provocó la parada a mitad de camino a evacuar, y no fue solo esa vez, entrando en Vitoria tuvimos que volver a parar, esta vez únicamente para que yo volviese a evacuar, era una mezcla de nervios, ansiedad y sobrehidratación, y repito, no sería la última vez antes de empezar

Llegamos a Mendizorroza, el campo del Alavés, y en su parking dejamos el coche para cambiarnos en el polideportivo que hay allí que era el oficial de la carrera, allí vendría después también Pello algo mas tarde ya medio cambiado.

Edu comenzó en el vestuario con su ritual provocado por su ansiedad, el que le conozca, ya sabrá que se trata de un tipo eléctrico que desprende energía a tope y así es como estaba en el vestuario, super inquieto, poniéndose sus pomadas y con muchas ganas de empezar… tantas ganas que ni me esperaron, se cambiaron y mientras yo esperaba a Pello se largaron, lo que por otro lado nos dejó mas tranquilos a Pello y a mi que íbamos a ir a otro ritmo.

Una vez que Pello se terminó de cambiar, hicimos los aproximados 1,5 km hasta la salida trotando para calentar, con la pertinente paradita de nuevo a evacuar, y por fin nos colocamos en la parte trasera de aquella marabunta de gente con las pulsaciones a tope en aquella mañana fresca pero soleada… y listos ya!

Fueron mis primeros 21 km y la mayoría de ellos los hice con Pello que ya tenía experiencia, los primeros muy muy agusto, sin ninguna pega, con el ritmo que me marcaba pello alrededor de los 5 min/km, guardando fuerzas y con buenas sensaciones hasta mas o menos el km 15 que empezó a molestarme el tobillo, nada grave pero estuvo ahí hasta el final.

con Pello por el km 10

Alrededor del km 17 le comenté a Pello que me encontraba con fuerzas y que quería probar a forzar un poco el ritmo si no le importaba, y eso es lo que hice, arranque algo mas fuerte solo y desde ahí fui aumentando el ritmo progresivamente llegando a meta mu muy fuerte, prácticamente esprintando el último medio kilómetro y sobre todo, con unas sensaciones alucinantes, a punto de soltar alguna lagrimilla que estuve y todo mira tu.

Terminé la verdad es que muy cómodo en 1 :42:59 (tiempo particular) y Pello la hizo en 1 :45:20

Mi llegada a meta

Por su parte Edu y Jose hicieron la Maratón completa en escasas 3 horas 3:01, una animalada, Edu sufrió bastante, según comentó en el km 35 le dió un pinchazo de ciatica que le molestó el resto de la carrera.

Edu y Jose llegando

Después de esto, justo 5 minutos después de llegar, aparecieron por allí Ali y los chicos, una pena para ellos, llegaron un pelin tarde pero reconozco que la logística fue complicada con los dos pequeños.

Estuvimos un rato en la meta con algún amigo por allí, nos fuimos a duchar y de ahí a comer a un bar en al casco de Vitoria por donde estuvimos haciendo algo de turismo durante el resto del día.

Con algún amigo

Una vez mas había sido un día estupendo de carreras, algo estresante para Ali con los dos pequeños a la que le agradezco un motón el esfuerzo y los que hizo también después de esta carrera... y espero que los que le quedan.

La sensación que aquel día me quedo fue que había llegado demasiado entero y que podría haberlo hecho en menos tiempo... este fue uno de los motivos para que al día siguiente me apuntase a la media maratón de Donosti, calentado por Ramón e Iñaki, que se celebraría a penas dos semana después.