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sábado, 15 de febrero de 2014

B/SS 49 Behobia San Sebastian 2013

Reconozco que después de las grandes sensaciones con las que mede en la edición de 2012, la edición de 2013 tenía el listón muy alto para que acercarse a lo vivido el año anterior; por otro lado, después del mal sabor de boca que me quedó en la de Bilbao nocturna, llegué a mi segunda Behobia San Sebastián con sensaciones enfrentadas, por un lado había ganas de hacer una carrera bonita y bien organizada y por otro, el buen recuerdo del año anterior y la imposibilidad de correr este año de mi compañero de viaje (y de portada del periódico) del año anterior Iñaki, me hacían afrontar la carrera un tanto desmotivado.

La camiseta  (muy chula) 


Después de la carrera de Bilbao, creo que por la mala leche que hice, estuve entrenando fuerte y muchos días, probablemente demasiados por que llegué, creo yo que pasado de vueltas, en cualquier caso todo esto no son mas que excusas que, una vez pasado un tiempo de la carrera (por eso me gusta dejar reposar las careras antes de escribir sobre ellas), igual pueden servir para acallar a mi ego que se lamenta de haber hecho peor tiempo que el año anterior, pero no empañan el buen recuerdo que guardo de la carrera que, una vez mas, compartí, aunque solo sea al inicio y después de la llegada, con mi amigo Ramón y el grupo de corredores con los que suele entrenar él habitualmente por Donosti.


Este año, como ya he comentado, Iñaki e Iriana no pudieron venir por lo que el viaje desde mi casa hasta la casa de Ramón, que se había erigido como el centro de operaciones del grupo de corredores, lo hice solo ya que en esta ocasión Ali no se animó a venir con los peques por que parecía que iba a hacer un día de lluvias complicado par estar con ellos por ahí.


 Ambientazo
El domingo de una Behobia San Sebastián, no es un domingo mas, no te levantas tranquilamente a desayunar te vistes y te marchas, no, ese día, por  lo menos para mi, es especial, todo lo que haces desde que te levantas hasta que vuelves a casa con la medalla está cargado de un compenetre emotivo que te hace estar todo el día de buen humor, debe ser que tu cuerpo sabe que van a pasar de visita por allí las famosas endorfinas y antes de que las estén se produce el bienestar que ellas provocan, un efecto bienvenido Mister Marshall bioquímico.

Ese día Donosti, toda la ciudad, es la carrera, por la calle se respira el ambiente que, como he comentado antes, posiblemente por el efecto de esas endorfinas, es de  buen rollo a todo los lados a los que miras, supongo que los que compiten para ganar tendrán otras sensaciones mas relacionadas con el estrés y la ansiedad, pero como esos son minoría, probablemente se contagien del resto.
Digo esto por que el barrio de Ramón, esa mañana estaba rebosante de buen rollete, o eso recuerdo, igual que su casa, a la que ya habían llegado Rodrigo y Javier y se estaban preparando los dorsales, esparadrapos pomadas etc., los rituales previos de las carreras.

Los corredores

A la salida nos acercó Lorena, sin un atasco ni un problema para llevarnos hasta prácticamente 500 metros de la salida, donde, en un parking de un supermercado, (chapeau a la organización y a Lorena) nos bajamos, nos quitamos las sudaderas y nos despedimos de ella para afrontar la carrera cada uno en el cajón de salida que le correspondía.

La salida de la carrera se organiza por los llamados “cajones de salida” que no es otra cosa que la división de los horarios de salida de los corredores asignando a cada uno una hora en función del tiempo que acredite, ya sea en alguna Behobia San Sebastián de ediciones anteriores o en algunas otras medias maratones, a mi este año me había tocado un dorsal rojo con salida a las 10:17 exactamente, pero no nos dio tiempo a llegar y tuve que salir en un cajón posterior, lo que no es ningún problema pero que, por el hecho de intentar llegar al cajón de mi hora provocó que hiciese toda la carrera en “solitario” (todo lo solitario que se está en una carrera de 25.000 participantes) y creo que fue un error, debería haber ido con los compis con los que llegué allí, por lo menos un rato y al de un rato pues ya cada uno a lo suyo, visto después creo que podríamos haber hecho la carrera completa Javier y yo juntos, ya que me sacó una par de minutos y creo que podría haber ido en ese ritmo.

A mitad de camino 
Como he dicho fui todo el recorrido “solo” y, probablemente por el recuerdo del año anterior, cada kilómetro que pasaba me faltaba algo, mi amigo Iñaki estuvo presente toda la carrera y a la vez no estaba así que, como digo, disfruté, disfruté con la gente con el paisaje con los niños de las cunetas con los que choque la mano mil veces pero el ritmo hubo un momento que no pude o no quise mantener y creo que en el kilómetro 13 o 14 decidí que daba igual, que ya que estaba allí , pues a llegar, pero que el tiempo y el ritmo no importaba… igual fue una buena decisión, ya se sabe que a todos nos gusta mejorar y superarse a uno mismo, pero este año la lectura fue otra, llegué a la meta, no voy a decir que sin sufrir, pero llegué muy entero, podría haber seguido un buen rato, de hecho Kepa, el primo de Ali que se había acercado por allí con unos amigos y con el que después conseguimos vernos, tanto yo como Urko, otro primo que había ido a correr, me comentó que así me vio llegar, relajado.

 Relajado???

Pues bien, creo que es otra forma de leer la carrera, ese año llegué a la carrera con mas de 200 kilómetros mas de entrenamiento acumulado que el anterior y hablando con Aitor (con quien podría haber ido todo el camino por que me saco medio minuto, una pena no haber quedado en la salida) igual llegaba pasado de entrenos, no sé, estuvo bien, pero fue distinto.

Trabajo hecho
 Tristemente la edición de ese año no se va a recordar como el año que ganó Pedro Nimo, un corredor “veterano” y por lo que parece muy majete, se recordará como el año en el que murió Arantza Ezquerro, la chica de Zizur (Navarra) que, a pesar de ser corredora habitual, sufrió un colapso y cayo a escasos 5 kilometros de llegar, una pena.

Este año , como no había venido Ali ni los niños, volvimos al centro de operaciones, nos duchamos y, en mi caso volví a casa, ellos se fueron a comer, como hacen todos los años y a hablar de la hazaña.

La siguiente carrera fue el memoria Itziar López de Getxo, al que el SBKT se presentó casi al completo y para el que, en principio iba a tener listas unas preciosas camisetas… en la próxima entrada.



lunes, 15 de julio de 2013

Media Maratón de San Sebastián 2013

Después de no haber podido ir a la Azkoitia Azpeitia del 2013 tal y como me hubiese gustado, la primera media del 2013 fue la de San Sebastián, repetiríamos de nuevo el evento, junto con Ramón, y en esta ocasión su compañero de la universidad Javi, con el que también coincidimos en la BSS de 2012.

Cartel de la carrera
  El fin de semana se planteó, además de como evento deportivo, como visita obligada a Ramón y Lorena para conocer su nueva casa pues se habían mudado recientemente a San Sebastián desde Hondarribia donde habían estado viviendo los últimos años, y donde estuvimos el año anterior.

Camiseta de la carrera
Además organizaron una comida en su casa a la que vinieron también Javi (el compañero que he comentado antes) su mujer y su niña, con lo que los pobres anfitriones se metieron en el lío importante de dar asilo a mis dos pequeños y a la niña de los otros invitados… no obstante no pasó nada demasiado destacable salvo el hecho de que Aimar, mi hijo pequeño se cayó en el canal del estanque de los patos que fuimos a visitar en el paseíto vespertino, en el poco rato que nos lo permitió la lluvia, que de nuevo estuvo presente todo el fin de semana.

Se dio la casualidad también de que mis buenos amigos de Andorra Maxi y Flor cogieron unos días de vacaciones y vinieron a visitarnos, primero a San Sebastián, donde llegaron el sábado a la tarde, y después a Odertiz donde estuvieron unos días mas.

Por lo tanto, tras el paseo vespertino, con el consiguiente cambio de ropa de Aimar, volvimos a tener cena animada, esta vez en el Mercado de la Brecha, en el centro de San Sebastián, esta vez Javi y familia no vinieron y Maxi y Flor, por supuesto vinieron con sus dos pequeñas Martina y Giulia, así que cenamos como pudimos, con 4 niños (2 de ellos vándalos en potencia e hijos míos) en un restaurante en el que había una animación importante derivada de que ponían por la televisión a la Real Sociedad que jugaba contra el Sevilla y estaba  en juego la clasificación para la Chamions Leagle, que finalmente consiguieron.

Por lo que el sábado previo a la carrera tampoco fue un día de asueto descanso y recarga, como dicen los manuales que debe ser la jornada previa a una media maratón, pero fue mejor así, mas animado.

El domingo de la carrera, por suerte, durante gran parte del día no llovió… ¡increíble!, en realidad algo si que cayó algo de lluvia, pero mas bien para que la parte del fin de semana posterior a la carrera fuese lo suficientemente incomoda como para que no nos quedásemos por Donosti a dar un paseo y terminásemos comiendo en un centro comercial.

Para la carrera había quedado también con mi amigo Jorge Novo, el cual había comenzado a correr también y le pareció un buen plan, pero salió algo tarde de Bilbao, desde donde venía directo, y no le dio tiempo para juntarse con nosotros antes de salir, llegó justo para salir, de hecho fue el último en salir… ¡de todos los corredores! Y corrió toda la carrera con la mochila de la ropa encima!!! Pero, el tío, ya que estaba allí, pues eso, hasta el final los 10 km a los que se había apuntado.

Los otros 3 del equipo salimos juntos, Ramón se marcó su ritmo desde el principio, desde mi punto de vista por debajo de lo que es capaz pero él lo prefiere así para ir mas cómodo, Javi y yo fuimos juntos hasta el kilómetro 8 en el que Javi decidió bajar un poco el ritmo con respecto al que llevábamos hasta allí por que le parecía algo alto para él.
Salida (se nos puede ver a Javi y a mi)
 En lo que a mi respecta, seguí en el ritmo que creía que podía llegar de forma mas o menos cómoda, este año no había podido entrenar de la mejor forma, había estado fuera y había tenido con algún evento lúdico festivo familiar (boda de un conocido, muy conocido un mes antes) que no le había venido nada bien a lo que hubiese sido una preparación normal para esa carrera, no obstante, a pesar de ser consciente de este hecho y haberme autoconvencido de que esta vez no miraría el reloj, fue imposible y ahí estuve la parte final de la carrera, después de haber pasado la crisis del km 17 (que iba a poner que era particular, pero después me enteré que es mas habitual de lo que creía) y ver que estaba cerca de mejorar el tiempo del año anterior, me empeñé en tratar de conseguirlo y creo que fue un error por que a falta de 50 metros de la meta, vi a Aitzol (mi hijo) le choqué la mano y continué rápido con, como he comentado, la idea de mejorar la marca del año anterior y no me di cuenta de que lo que él quería era entrar en meta de la mano conmigo… Error que espero no vuelva a cometer, me sentí fatal y el minuto y pico que mejoré respecto al año anterior no me supieron nada dulces.

Por su parte Javi hizo su carrera y según me comentó, terminó pagando el esfuerzo del exceso de ritmo de los primeros kilómetros, Ramón por su parte mejoró también su marca del año anterior, pero de nuevo creo que menos de lo que es capaz, a ver si le meto un poco en la cabeza lo de convivir con el sufrimiento, no le gusta nada, y Jorge terminó muy dignamente habiendo adelantado a un porrón de gente, con el correspondiente subidón que pega eso y con la sensación, según me comentó, de que 10 km se le había quedado pequeños, se le había hecho a poco correo 10km con la mochila a cuestas… creo que su primera media maratón está cerca.
Ramón (el de verde)
Después de llegar, como he comentado, comenzó a llover y nos fuimos a un centro comercial a comer, todos los participantes de la carrera, las familias y los amigos, demasiados debió pensar la empleada del restaurante de comida rápida a la que habían dejado sola atendiendo ese domingo y que tubo que llamar a otro compañero para que le echase un cable.

Este año esa iba a ser la única carrera del mes de mayo, a diferencia del año anterior que fuimos a dos medias maratones e iba a ser la última carrera de asfalto a la que me apuntaría en un tiempo ya que la siguiente carrera a la que me apunté, junto con mi amigo Aitor fue a la carrera de montaña del cinturón de hierro de Bilbao que contaré mas adelante.


jueves, 14 de marzo de 2013

B/SS 48 Behobia San Sebastian 2012

Escribir la entrada en el blog de la Behobia San Sebastián del 2012 me está dando un cierto respeto, llevo varios días pensando como hacerlo y no termino de tenerlo claro, se trata de la carrera mas importante de entre las careras populares, y hasta el momento, en lo que a mi respecta, también ha sido la carrera mas importante que he corrido, así que me produce un cierto respeto escribir esta entrada y no describir bien lo que es esta carrera para los que no la conocen, y por otro lado también me da algo de miedo describir con demasiado énfasis lo que me ocurrió a mi en esa carrera y que parezca mas que una carrera popular un cuento fantasioso de hadas elfos y trasgos.

Camiseta de la carrera
El antecedente.

Se han escrito varios libros sobre esta carrera, sobre como prepararla, como llegar a ella, lo que es, lo que representa, creo que algún día harán una película o por lo menos un cortometraje sobre la Behobia San Sebastián, diré como resumen muy resumido que es una carrera de 20 kilómetros que comenzaron a correr unos pocos señores atletas allá por 1919 ataviados con la misma ropa deportiva que la de esos señores que todos visualizamos corriendo por la playa cuando nos viene a la cabeza la canción de carros de fuego, ropa esta mas parecida a los calzones que tenía el abuelo y que vimos colgados alguna vez en la casa del pueblo…


La misma carrera que hoy corren tantos atletas equipados con las prendas deportivas mas sofisticadas que podamos imaginar, todos “trackeados” por satélite, con las pulsaciones en todo momento bajo control, con el calzado que hace solo un par de décadas hubiesemos pensado que sería el que utilizaría el hombre al pisar Marte… y todo esto para que, en la mayoría de los casos (me incluyo yo en esta mayoría), hagamos el recorrido mas lento de lo que lo hicieron aquellos señores del calzón blanco allá en 1919.

 Foto de los primeros participantes (cortesía de la web oficial de la carrera)

Es verdad que decir aquí “la mayoría de los casos” es muy fácil, no obstante se ha pasado de aquellos pocos, contados con los dedos de las manos de un par o tres de personas a mas de 21.000 en la edición de 2012 (para lo que harían falta los dedos de las manos de unos cuantos mas),  por esto es fácil decir que, la mayoría lo hacemos peor que aquellos, aunque seguro que lo hacemos como podemos y probablemente repletos de la misma ilusión que tenían los de entonces… pero ya me estoy yendo por la ramas, a ver, reconduzcamos,….  antecedente de la carrera, descrito, de aquella manera pero descrito, lo siento, no voy a entrar aquí demasiado, al que le interese que acuda a la web oficial o a internet, hay mucha bibliografía, me voy a centrar en mis antecedentes.

Con poco más de un año entrenando, ni me había planteado participar en este evento cuando comencé a correr, pero es cierto que, cuando me lo planteó mi amigo Ramón en mayo con a penas 8 meses de entrenamiento pero ya con 2 medias maratones en las piernas, no lo dudé, confié en él, yo ya conocía la carrera, de hecho habíamos tenido algún huésped en la casa rural (www.etxatoa.com) que se había acercado exclusivamente para la carrera desde Cataluña, así que me apunté tal y como me recomendó, de hecho le apunté también a él, por que la aplicación para reservar el dorsal se bloqueó la primera hora en la que abrieron la inscripción, aunque finalmente conseguimos hacer la reserva, sería mi primera vez y para él la tercera o la cuarta.

Además Iñaki (su cuñado) también consiguió apuntarse, y gracias por que a la postre fue él quién me hizo de cicerone (y de qué manera) en esa carrera, Iñaki, donostiarra de pro, gran amigo y licenciado en ciencias de las Actividades Físicas y el Deporte había participado ya en varias ocasiones, creo que hubiese sido imposible encontrar mejor compañía para hacer la carrera.

-Inciso,... pido disculpas a los que os perdéis un poco con tanto nombre y personaje en el blog, a mi me pasó lo mismo con “Guerra y Paz”, tomad una libretita para no perderos si queréis. Quizás escriba un blog de ayuda para comprender este blog (como los libros esos “Descodificando a Da Vinci”) sería algo como recorriendo.loqueélcorre.blogspot.es … vale, ya he desbarrado lo suficiente por esta entrada, a lo que íbamos.

Donde estábamos… ah si, Iñaki que se apuntó y finalmente fue junto a él con el que recorrí prácticamente toda la carrera, lo cierto es que en el alto de Miracruz, él se vio con fuerzas, y tras pedirme permiso con la mirada arrancó mas fuerte y se me marchó.
Pero esto es el final de la película, volvamos atrás que me he dejado muchas cosas.

Era mi primera Behobia San Sebastián (BSS a partir de ahora) y creo que me cité allí por anticipado con 5 o 6 personas, con todo aquél que me comentó que iba a participar… iluso de mi pensé que de alguna manera u otra podría quedar con ellos en algún sitio poco antes de salir.
Pues eso, dispuestos a la hazaña que estábamos, habíamos velado armas el día anterior y teníamos todo listo, ropa, desayuno, alguna barrita o gel para la carrera, estrategia para llegar a la salida y todo lo demás (por cierto todo esto tuiteado como debe ser, igual que el resto de la carrera).

Nada que ver con la realidad, de hecho al único que vi fue a Iñaki, gracias a que él e Iriana, su mujer, hermana de Ramón (“el equipo I”, para apuntar en el cuaderno de antes) vinieron el día anterior a pasar la noche con nosotros y pudimos preparar la logística mas fácilmente.

Logística... a primera hora de la mañana (a las 7:00) saldríamos Iñaki y yo para la carrera y algo mas tarde irían Ali e Iriana con los peques a vernos pasar a la altura de Pasajes, donde Iriana tenía una amiga en cuya casa pasarían con los niños la mañana para después ir al restaurante Asador Txertota de Andoain donde habíamos quedado con mas gente.

Justamente nos juntaríamos con Ramón y Lorena que, como cada año, habían organizado en ese asador una comida donde se juntaban con toda la cuadrilla de corredores con los que entrena Ramón habitualmente, Ángel, David, Rodrigo, Marcos, Javier, (mas nombres para el cuaderno) además de las respectivas parejas y familias de estos.

Por tanto, tal y como me suele gustar, y los que hayáis seguido el blog sabréis, otra vez la carrera era mas que únicamente ir a correr, se había organizado también como jornada lúdica con amigos y familia, algo que, por otro lado, también es bastante habitual en la BSS.


La mañana del domingo 11 de noviembre estábamos listos Iñaki y yo para comenzar la aventura…, lo sé, suena un poco exagerado, pero en aquel momento me sentía como si estuviese partiendo a conquistar una ínsula con mi fiel escudero, yque conste que con esto no quiero decir que considere a Iñaki como “mi amigo Sancho” y menos cuando, como sabéis, me dio pal pelo al final en meta, mas bien me veo a mi mismo con una tara importante como la del noble hidalgo…

Camisetas con dorsales preparados

El plan dictaba que íbamos a ir en coche hasta el barrio de Añorga escuchando a Mobi y otra selección musical motivadora que Iñaki tenía preparada (cual los grandes coaches), una vez allí, cogeríamos el topo (como denominan al tren de cercanías en Gipuzkoa, por entrar y salir éste constantemente de la tierra por túneles) que llegaba hasta un pueblo a apenas 2 kilómetros de la salida donde habría autobuses lanzadera que ponía la organización para acercar a los corredores.

En el "Topo" a la ida

El topo, se llenó a reventar de corredores, nosotros como habíamos entrado en una estación bastante alejada y pudimos pillar sitio sentados, durante el trayecto estuvimos charlando con un tipo que se merendaba 70 kilómetros por el monte todos los sábados y domingos, como aquél que no quiere la cosa y también compartimos un rato con Alex, un niño pecosillo de unos 7 años que, el pobre, estaba agobiando con tanta gente pero que se negaba sentarse en mi sitio, iba a ver a su aita salir creo, nos contó que era primo de Ruben Pardo (joven promesa de La Real)

El "Topo" lleno

Una vez fuera del topo, el último tramo de autobús no lo hicimos, preferimos ir trotando por miedo a no llegar a tiempo para entregar la ropa en el camión de guardarropa para el que andábamos un tanto justos de tempo, o eso creíamos, por que luego nos dio tiempo de sobra y lo que conseguimos fue sumar 2 kilómetros a las piernas y calarnos ya de forma importante antes de tomar la salida a pesar de las bolsas de basura que llevábamos como impermeables improvisados (que eran mas bien pequeñas y nos quedaban como toreras con hombreras, ver foto).

Una vez vestidos con la ropa con la que correríamos y después de haber guardado las sudaderas en el camión guardarropa nos encontramos que todavía nos quedaba bastante mas de media hora para poder tomar la salida en nuestro cajón correspondiente, (la salida de la BSS se hace por marcas acreditadas en diferentes horarios llamados cajones de salida) tiempo que podría haber sido el momento oportuno para quedar con alguna de las personas con las que había hablado para vernos (Aitor, Tomas que estaría con Samu, el propio Ramón) pero en ese momento se cayó el cielo por completo y en lo único que pensábamos Iñaki y yo era en resguardarnos un rato antes de la salida... lo único que conseguimos fue un hueco debajo de un camión que estaba aparcado en un muelle de carga y descarga de mercancías… todo el mundo estaba buscando refugio y no había para todos, fue muy complicado y gracias a que un par de corredores, una chica y un chico, por lo que supimos compañeros d trabajo, se apiadaron de nosotros y nos hicieron ese hueco bajo el camión (parecía aquello el paso de Algeciras).

A cobijo en el muelle bajo el camión

Solo nos quedaban un par de ultimas cosas, evacuar líquidos, lo que comunmente se conoce como "la meadilla del torero" y calentar un poco antes de salir... una de las dos cosas hicimos, lo del torero, pero Iñaki debía haber bebido una cisterna de "acuarius" ya que mas bien fue toda la cuadrilla y los picadores los que estuvieron allí evacuando mientras yo le esperaba, calándome aun mas salvo la zona que protegía mi elegante torera.
Esta circunstancia nos dejó sin calentamiento, cuando fuimos a hacerlo nos dimos cuenta que estábamos justo delante del cartel de salida.

La carrera

Uuuuuuuuuh sexy baby op op op op op Oppa Gangnam Style, esa era la música que sonaba en el momento en el que el cajón azul, en el que nosotros teníamos que salir pasaba por la línea de salida, y tengo que reconocer que, no sé si por la canción o por el propio momento de la salida y el alboroto general (mas bien creo que fue por esto) se me olvidó por completo que llovía y me pegó un subidón de adrenalina tal que la sensación todavía la recuerdo mas de 6 meses después, mientras escribo esta entrada.

Ya estábamos en marcha, Iñaki me iba guiando por el recorrido palmo a palmo, que si ahora una pequeña cuesta, que ahora se suele estirar la carrera y comienza a haber mas espacio, cuidado con los setos de en medio de la carrera, 4:30 el kilómetro… la verdad es que solo le faltó darme indicaciones de donde se comía bien y una breve introducción histórica de cada uno de los pueblos y villas que íbamos visitando…¡Que tío se portó como un titán!, intenté compensarle haciendo de aguador para él en los avituallamientos. 

Y con un trote alegre, por el ritmo y por que la gente a ambos lados del recorrido continuamente nos animaba, fuimos haciendo el recorrido, primero Irún, a tope de gente que, a pesar de la lluvia, animaba constantemente…
Luego vino el de Alto de Gaintxurizketa, donde le comenté:
 - Iñaki, posa para ese fotógrafo que me dá que es profesional -, le dije que este año, después de haber hecho ya unas cuantas carreras, comenzaba a reconocer a los fotógrafos profesionales, pequeño detalle a tener en cuenta y mas adelante sabréis por qué.

Luego fuerón los toboganes hacia Lezo,
- Ojo Asier que son rompepiernas,
Aquí casi se nos rompe toda la planificación por que nos pasaron un par de gajos de naranja y por el pequeño parón a Iñaki le dio por apretar el ritmo después y tuve que pegarle un toque, igual es que su ritmo era mas fuerte que el que llevábamos y me estaba esperando pero aún así bajo de nuevo, me contó que lo que le explicaba sobre los Mayas y el fin del mundo, que yo iba escuchando del programa de Iker Jimenez por los auriculares hizo que se le fuera un poco la cabeza... mea culpa, estas cosas de sopetón no hay que soltarlas... y menos en situaciones difíciles (creo que se quería escapar de mi). 

Bajada a Lezo con su pirata poco después de coronar el puerto, personaje típico de la carrera, me explico Iñaki que era un chico que había estado yendo a animar con su bandera pirata desde hacía años, primero él solo, después junto a su pareja y ahora con, por lo menos, uno o dos pequeños creo recordar, chavales que suponemos continuará la tradición...

Tras dejar atrás Lezo llegamos puerto de Pasajes y ese tramo se me hizo muy largo, no por el cansancio, que igual ya también estaba ahí acumulado y contra el que intentamos pelear comiendo alguna barrita, creo mas bien que fue por que, después del puerto era el punto donde Iñaki me había dicho que estarían viéndonos pasar Iriana y Ali con los niños a los que tenía muchas ganas de ver, mas aún después de haber chocado la mano a por lo menos 20 niños durante el camino, me hacía mucha ilusión chocársela a Aitzol, y esto me generó algo de ansiedad por llegar a ese punto, creo que por esto se me hizo largo.

En ese tramo, también nos estaba esperando el Tio de Iñaki (como todos los años según me contó) para sacarnos esta super foto.

Por el muelle

Finalizado el puerto, vimos a Iriana y a Ali, justo antes de la subida al Alto de Miracruz, y Aitzol no estaba, se había quedado jugando con los niños de la amiga de Iriana en su casa, la verdad es que el día estaba feo y quizás fuese la mejor opción, pero a mi me desilusionó bastante no haberle visto y quien sabe si fue por esto o por que dos días antes de la carrera había estado con gastroenteritis, o quizás por las dos cosas, que el alto de Miracruz se me atragantó…(no son escusas) 

Bueno, tampoco se me atragantó, creo que mas bien sufrí para mantener el mismo ritmo, por que durante la subida continué adelantando gente, fue en ese momento en el que Iñaki, que andaba mejor que yo de ánimo y fuerzas, apretó un poco mas y ya le perdí de vista durante la bajada y la entrada a Donosti, no le volví a ver hasta la meta, me sacó poco mas de un minuto en los tres kilómetros de la parte final, que por cierto no son fáciles, son cuesta abajo pero engañan, la pancarta del último kilómetro parece que está puesta 4 kilometros antes de la llegada.

Lo dicho, tampoco me derrumbé del todo e Iñaki acabó mas fuerte que yo en 1:32:11 y yo en 1:33:15 creo yo que bastante bien los dos, igual él solo hubiese hecho mejor, no sabremos… la verdad es que le había planteado yo a Iñaki tratar de bajar de 1hr35min y él lo veía complicado, no se fiaba… y al final ya veis.

Por su parte Ramón, al que por cierto no vimos hasta el restaurante, completo también su mejor BSS en 1:46:21, y según nos comentó después, terminó muy bien, por otro lado, mi amigo Aitor, que también se enfrentaba a la carrera por primera vez después de haber comenzado a correr casi a la par que yo, la hizo en 1:43:57, según él me contó de forma relajada especialmente los primeros 15 kilómetros.

Esa edición, la número 48, en la se le había otorgado el tambor de oro a la carrera, la ganaron Leiva en chicos y Kortazar en chicas, esto es algo en lo que normalmente no nunca me he fijado en las carreras en las que he estado, pero en esta ocasión, y mas adelante comprobareis por qué, me fue difícil no saberlo y me será difícil olvidarlo.

El Post partido

Una vez terminada la carera tratamos de buscar la bolsa con la ropa que habíamos echado al camión guardarropa en la salida, para quitarnos de encima la que habíamos llevado durante la carrera que estaban chirriadas por completo, nos costó algo con la cantidad de bolsas que había, pero finalmente nos secamos un poco, nos cambiamos y nos subimos al primer autobús que pasaba por allí cerca que nos llevaría a casa de los padres de Iñaki para la merecida ducha.

Pero, en esta ocasión hquiero comentar con mas detalle lo que vino después de la propia carrera por que, como comprobareis, no es algo que le suceda a uno todos los días.

Tras la ducha y después de ver durante un rato la llegada de la carrera que estaban retransmitiendo en directo en el canal de televisión de la ciudad, llegaron las chicas con los niños y fuimos al restaurante donde fueron llegando Ramón, Lorena y toda la cuadrilla.

La verdad es que comimos muy bien, no recuerdo el menú, no suelo recordarlos, algo con setas, los pequeños se portaron bastante bien jugando por allí y la velada se cerró de forma muy agradable con buena compañía, con alguna noticia personal especial, que ya de por sí hizo la comida mas interesante aún si cabe y que disculpareis que me guarde para mi y los que estuvieron.

Pero esto no es todo lo que quería decir cuando me refería a que era algo que no sucediese todos los días… a la mañana siguiente Iñaki (o Iriana ,no recuerdo bien) me mando un mensaje al móvil que decía que salíamos en la portada del diario Gara, periódico que cuenta con mas de 80.000 lectores en país vasco!!!

Impresionante, al principio no le creí pero fui a comprar el periódico para comprobarlo, y efectivamente, ahí estábamos Iñaki y yo, solitos en la portada en primer plano, nada de entre unos cuantos corredores, ¡Primer plano! en ¡primera plana!, momentazo de fama para los mendas… aún hoy no puedo creerlo, algún vecino avisó a Ali por el pueblo y por su puesto los amigos no terminaban de creerlo, pensaban que era un montaje… pero no, aquí está la prueba.
Portada de Gara 12 de noviembre de 2012


Como os he comentado antes, el nombre de los ganadores nos será difícil de olvidar, ahora sabéis por qué… aunque como expresa la portada, nosotros, junto con otros 21.468 más también fuimos ganadores, y la verdad es que así lo siento.

Como he comentado al principio, me daba un poco de respeto esta entrada, y me ha costado varios días llegar hasta el final, espero que no haya sido demasiado pesada de leer, pero necesitaba intentar plasmar al máximo los detalles de lo que para mí fue un carrera excepcional en cuanto a sensaciones y a todo lo que la rodeó.

En el fondo, esta carrera me animó a escribir lo que me ocurría y lo que sentía en las carreras a las que iba, me asaltó el miedo a que se perdiese en las tinieblas de la memoria toda la súper experiencia que viví aquellos días y es en parte por eso por lo que estas leyendo estas líneas ahora.

Participar en esta carrera y todo lo que había ocurrido me provocó también un pequeño vacío de motivación para las siguientes, una especie de “Maratón Blues” como lo llama el escritor maratoniano Haruki Murakami, en este caso mas bien un “Behobia San Sebastian Blues” del que me ha costado un tiempo recuperarme y que acusé; creo yo; en la carrera que corrí apenas dos semanas después que no es otra que la Santurtzi – Bilbao del 2012.