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domingo, 15 de noviembre de 2015

XII Maraton Martín Fiz

Comienzo a escribir estas líneas sobre mi experiencia en la distancia de la maratón, concretamente en la de Martín Fiz de Gazteiz, mas de un año después de haberlo vivido y lo hago por que los recuerdos comienzan a aparecer borrosos en mi memoria, ha pasado tiempo si, pero sobre todo en lo personal han pasado muchas cosas y tengo que reconocer que después de cumplir ese objetivo (correr una maratón) lo demás pasó a un plano menor (en el mundo de las carreras quiero decir) y me llegó, creo yo, ese vacío del que habla Murakami (y que ya he mencionado en algún otro post) que llama Maratón Blues.
Cartel del evento

Como los que la han hecho sabrán, preparar una maratón es algo que requiere disciplina dedicación y sobre todo motivación, es como prepararse para llegar a la luna... y de un modo u otro, tu vida se centra en asaltar ese reto y el resto de cosas por suerte o por desgracia, ocupan menos atención.

El año 2014 fue el que decidí que era el idoneo para ello, creo que de forma inconsciente lo hice para minimizar el impacto que otras decisiones personales iban a haber en mi vida, ese año me trasladé de nuevo a vivir a Bizkaia y conmigo mi familia, con todo lo que esta decisión implica, especialmente cuando hay niños pequeños en la ecuación y hay que desarraigales del entorno que ha sido toda su vida.

Así que convencí a mi gran AMIGO (si con mayúsculas) Aitor, para que compartiese mi sufrimiento en este viaje particular hacia nuestra propia luna y desde el mes de enero establecimos un plan de entrenamientos para modestamente tratar de bajar de 3 horas 45 minutos en la que iba a ser nuestra primera maratón.

Los meses de febrero y marzo fueron mas o menos asumibles en cuanto a la preparación de la carrera pero el mes de abril fue muy duro, muchos kilómetros y en algún momento, en mi caso, con
problemas en tobillos y articulaciones, y en su caso creo que algo parecido.

Preparar un reto de estos en condiciones es poner al cuerpo en unos umbrales que de una forma u otra hacen que te resientas tarde o temprano, pero honestamente creo que es algo que merece la pena y que hay que probar aunque sea una sola vez en la vida.

Durante varias tiradas largas (de 25 o 30 km) tuve varios problemas con los tobillos (especialmente el tobillo derecho en el que tiempo atrás me hice varios esguinces) y si bien físicamente llegué bien preparado en lo referente al pulso y sensaciones al correr, las piernas y los tobillos llegaron un tanto tocados, y creo que Aitor también llegó más o menos justo, pero lo importante fue que llegamos, con más miedo que vergüenza pero llegamos a Gazteiz en la fecha señalada con los deberes hechos y con ganas de demostrarnos que podíamos.
Paseo a por los dorsales
Las última semanas fueron como las de esos niños que se marchan de viaje de estudios por primera vez en su vida, queríamos asegurarnos de que todo iría bien... Como anécdota recuerdo ir a una tienda de deporte y comprar todo lo que nos aconsejó el dependiente, días después comentamos que si nos hubiese aconsejado correr con una filarmónica la hubiésemos comprado... Temor y ganas.

El domingo 11 de mayo de 2014, fuimos para allí un grupo de varios corredores con diferentes objetivos, Gorka Amor, Javi (piporro), Mikel (el hermano de Aitor) el propio Aitor y yo.

La típica foto pre maratón (se lo copie a un tal Mo Farah)

Como siempre llegamos justos de tiempo (no diré que Gorka llegó tarde a su cita conmigo nunca) y cambiarse en Mendizorroza y calentar fueron rituales que casi no pudimos hacer en condiciones por que se cerraba la consigna, los corredores populares saben lo que es esa sensación de ansiedad autoinducción por que rara vez se llega tarde a esa consigna (personalmente solo conozco el caso de Jorge Novo que se hizo un 10k con la mochila puesta).

Y de nuevo ahí estábamos, y específicamente en mi caso... En el mismo sitio en el que debuté en mi primera media maratón... Esta vez esperando a la salida para los 42.195.

Nunca olvidare ese Silencio absoluto en el minuto de silencio por Yago Lamela, mas de 5000 personas calladas en homenaje al que en su día hizo que aquí se hablase del salto de longitud en los telediarios, una lastima.

3,2,1 vamooooooos... Esta vez con la calculadora y con el freno de mano echado en todo momento, esos primeros kilómetros de los muchos que vendrían después fueron de calma y cautela, refrenando constantemente el ansia por ir mas fuerte, tanto Aitor como yo, dejamos ir a nuestros compañeros de viaje para seguir nuestro propio ritmo en un patrón premeditado y consensuado...
Martín Fiz  (que casi gana el maratón, quedó 2º)

La idea era intentar ir a nuestro ritmo, en un momento dado buscar la referencia de la liebre de 3:45:00 y si en los kilómetros finales notábamos fuerzas sobrantes (ilusos de nosotros) abandonaríamos el grupo para intentar rebajar ese tiempo...

Y mas o menos así fue yendo la marcha, media maratón con buenas sensaciones y con fuerza, charlando con un corredor que iba descalzo, que nos contó que había hecho 5 o 6 maratones en los últimos 2 años cuando descubrió que lo que le impedía andar y correr con comodidad era el calzado, sorprendente y muy interesante conversación que mantuvimos sobre el kilómetro 19 hasta que se marchó dejándonos atrás (en parte por que iba muy bien y en parte por ese freno de mano que llevábamos puesto Aitor y yo).

Tal y como previmos, sobre el kilómetro 26 nos enganchamos en el grupo de la liebre que hemos comentado y desde ahí fuimos arropados en ese grupo en adelante, hasta casi el final...

Kilómetro 30... Dos horas y 45 minutos corriendo... Y recuerdo al grupo en voz alta: "nos queda una hora" creo que a alguno le sentó como un puñetazo pero al resto me da que les recordó que el trbajo se estaba haciendo bien y que "ya no quedaba mucho"...

A partir de ese umbral, 32, 34 km, eso es como gran hermano... "Todo se magnifica" ese pequeño dolorcillo en el tobillo ya es puro sufrimiento, las rodillas te preguntan a ver por que sigues haciéndolas lo que las estas haciendo, hambre, sed... Es el momento de comer algo e intentar no escuchar a esos compañeros de viaje que están en tu cabeza preguntándote como Mourinho "¿Y por que?", supongo que a eso le llaman el muro, y supongo que es lo que se debe pasar para llegar a la meta, y se pasa.

Un par de kilómetros después, ya no están, bueno, están pero no se les escucha tan bien como antes, ahora ya se empieza a escuchar a esa voz que te dice que ya no queda nada, que vamos, que la meta esta ahí, a la vuelta, se puede oler.

En ese tramo definitivamente nos quedamos solos Aitor y yo, tras pasar por la cuesta del km 39... Si, se les ocurrió poner una cuesta en ese kilómetro, la liebre de 3:45 decidió marcharse, y nosotros que presumíamos tener fuerzas para dejar ese grupo atrás, rebuscamos el fondo de armario para encontrarlas y ni Aitor ni yo encontramos demasiada cosa allí así que decidimos dejarles ir.

A un metro uno del otro en paralelo por las calles de Gasteiz, escuchamos el animo desde la ventana de un amigo mío del barrio... Carlos Lizarbe, estaba ahí de casualidad, el aita de la niña que compartió habitación con mi hijo pequeño al nacer, un amigo de la infancia con el que me había cruzado de forma fortuita en diferentes sitios y situaciones especiales en mi vida, de nuevo aparecía a falta de 2 kilómetros animándonos...

Últimos metros, piel de gallina, al escribir estas líneas, de nuevo viene esa sensación, se me empañan las gafas con el recuerdo de ver a nuestras chicas con June, Aitzo y Aimar, (nuestro peles) para que pasen dentro del circuito de llegada y nos acompañen a cruzar la meta, eso no se olvidara nunca, ese vinculo estará siempre ahí, pueden venir otras maratones (de hecho el día que escribo estas líneas ya estamos embarcados en otra, esta vez algo mas lejos) pero como aquella no va a ser ninguna.
emoción total

Los siguientes retos de ese año fueron mejor llevados, usando la coletilla: "si he sido capaz de hacer una maratón, como no voy a hacer..." 


Vídeo de la llegada

Y en adelante es un buen lema.


Finne

jueves, 29 de enero de 2015

San Silvestre Rekalde 2013

Pues a casi un año vista de aquella San Silvestre empiezo a escribir sobre aquella carrera, reconozco que este año he estado un tanto vaguete con el blog pero, y sin ánimo de excusarme, es que ha sido un año complicado... 

Pero vamos al tema... carreruki con una gran participación y presencia por parte del Club Sport Billy Kirol Taldea, primera carrera en la se compitió como club y hasta el momento la última por que no han habido oportunidades para hacerlo... con un meritorio resultado a mitad de tabla... (incluyendo un fichaje estrella de última hora que ayudo con esos resultados)

El SBKT (+Jose)

Ese día estrenamos nuestras flamantes camisetas del cluc, con las que durante el posterior año 2014 se consiguieron gestas y hazañas varias.

Como anecdota comentar que Rober en esta ocasión no necesitó armarse de ganas apoyado en cervezas y sin que él lo reconociese hizo una gran carreruki.

En mi caso pues un poco lo de siempre en esta carrera, salgo fuerte animado y me cuesta llegar... pero al final entramos Aitor Jose y yo juntos (me esperaron).

Tercera ocasión que trotábamos por las Sansil de Rakalde, esta vez sin disfraz (o con uno menos peculiar) y última vez que lo hacíamos en ese recorrido ya que el año siguiente se modificaría.

Comienzo de la tradición del Cluc de presencia en San Silvestres.

Poco mas que añadir a esta edición de la carrera... a ver si retomo un poco este tema que lo tengo dejado y el 2014 ha sido un año grandioso de carreras... prometo escribirlo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Roncesvalles Zubiri 2013

El año 2013, creo que la carrera que mejores sensaciones me ha dejado y mas me ha gustado ha sido la Roncesvalles Zubiri 2013; por segunda vez he participado en esta carrera, por primera vez de forma completamente oficial, el año anterior, como ya conté, olvidé el dorsal en el coche y participé de pirata habiendo pagado la inscripción… este año no, gracias a mi compañero de trabajo Joseba, que fue a por el dorsal el día anterior y me lo llevó a Roncesvalles, la logística se hizo mas sencilla y por fin hicimos la carrera con todos los sacramentos…
Colegiata
Nunca mejor dicho lo de los sacramentos para una carrera que transcurre por el camino de Santiago y que, este año, tras quedar de nuevo con Pello, esta vez en Zizur (no tuve que ir a buscarle a su casa) llegamos a Zubiri en coche y subimos en el bus de la organización hasta Roncesvalles con el tiempo suficiente para entrar en la colegiata y bajar hasta la cripta de esta, por esto creo que “sacralizamos” la carrera.

Cripta
Independientemente de las creencias religiosas o no que se puedan tener, el Camino de Santiago es mucho mas que una vía de peregrinación de la iglesia católica, se trata de una ruta, que vete tu a saber por qué, se viene haciendo desde hace miles de años y algún sentido tendrá que eso sea así. Por lo que a mi respecta, me gusta mucho y creo que me carga de energía, y este año, con la visita a la cripta y demás, creo que me ha gustado todavía mas, trataré de seguir haciéndola, como mi particular peregrinación.

En cuanto a la parte de la carrera, de nuevo, como el año anterior, el día fue esplendido, buen tiempo, sin demasiado calor (algo mas que el año anterior si pero no mas de 17ºC) ideal para correr, y la hicimos de modo parecido al año pasado, disfrutando (a la vez que sufriendo si) del camino, del paisaje y de la gente que anima durante el recorrido, que cada vez es mas.
Salida
A pesar de ya conocer el recorrido los pueblos y todo lo demás, no deja de ser muy especial pasar por cada uno de los rincones por los que transcurre la carrera, es comprensible que la gente disfrute con esa parte del Camino de Santiago, es algo que merece la pena vivir.

Subidita por el camino
A esa edición Pello y yo creo que llegamos en mejor estado de forma que la anterior, y sin darnos cuenta la hicimos algo mas rápido que el año anterior; fuimos juntos hasta el kilómetro 16 y después de eso arranqué un poco mas rápido la parte final.
Bajadita
La sensación esta vez a la llegada fue de que se me hacía corta, la verdad es que hubiese continuado un rato mas sin ningún problema y terminar con el subidón de ir pasando gente en la parte final (por haber reservado fuerzas) está muy bien, es muy recomendable.

Puente en Zubiri                                                           Llegada

Este año no animé a la cuadrilla (Ali y los peques y otros amigos) a salir y aprovechar el día por allí después de la carrera así que, esta vez, creo que por primera vez, al terminar la carrera me fui a casa y no hubo nada mas alrededor de la carrera… posiblemente se me estén quemando los socios de tanto liarles, por eso para la siguiente carrera busqué otros socios y otra vez tuvimos evento… en la Bilbao Nigth Marathon de 2013, que por cierto fue bastante mal… pero eso la próxima entrada.








martes, 5 de noviembre de 2013

Media Maratón Plazaola 2013

¿Como no iba a ir a la media maratón que termina en la cantina de la estación de Plazaola donde mis pequeños celebran los cumpleaños de sus compañeros?, por que este año, ese ha sido el sitio en el que se han hecho todas las celebraciones de los cumpleaños de todos sus compañeros de clase (las suyas incluidas) así que, a pesar de haber hecho la carrera, no había excusa.

Cartel de la carrera
Así que parecía que, con un poco de suerte podría ser, por segunda vez, una carrera bonita con comida y fiesta de toda la familia, de hecho, esta vez conseguí liar a Iñaki y a Ramón para que viniesen con sus respectivas, con la idea de pasar todo el fin de semana por Larraun aunque por una cosa u otra, finalmente hubo que cambiar de planes y fuimos nosotros el sábado a verles a Donosti, donde por cierto estaban en fiestas del barrio de Ramón, y los pequeños aprovecharon para subirse a los hinchables y así.

Entrenamiento día previo en Donosti
Por segunda vez me apuntaba a esta carrera, esta vez con compis de viaje y con la idea de no cometer e error del año anterior de ir muy rápido al principio y terminar con mucho sufrimiento.

La carrera, como creo que ya expliqué, transcurre por un vía verde, que no es otra cosa que una antigua vía de tren que han acondicionado como camino de recreo para paseantes y/o ciclistas.

Es un recorrido desde mi punto de vista espectacular, además nos hizo un día muy bonito lo que todavía ayudo mas a disfrutar de la vía verde, bueno, disfrutar haciendo 21 km de los cuales los primeros 17 son hacia arriba, pero esto es lo que dicen de la sarna con gusto.

Mañana explendida (fotodesde autobus)
A las 9 de la mañana estábamos en el autobús que la organización pone para acercar a los participantes desde Lekunberri, ¡y no se empezaba a correr hasta las 11:30! yo ya lo sabía pero a estos se les hizo muy larga la espera hasta que dieron el bocinazo de la salida.

Ese bocinazo, después de tanto rato esperando, al final llegó de repente mientras hablábamos con algún conocido por allí, concretamente el padre de un compañero de Aitzol de la Ikastola (que celebró el cumpleaños en la cantina también).

Postureo antes de salir
Salimos mas tranquilos, Ramón decidió ir a su ritmo (como siempre) y se nos descolgó en la salida, e Iñaki y yo fuimos juntos hasta el km 3 o 4 en el que Iñaki, que no había preparado demasiado la carrera, me comentó que siguiese que él dosificaría algo mas las fuerzas.

Así que a partir del km 5 la hicimos cada uno por nuestra cuenta, yo trataba de no cometer el error del año pasado y, apoyado en el test de esfuerzo que me había hecho esa semana, controlaba las pulsaciones para no sobrepasar mi umbral del 80%.

Pero las carreras son como son y mas o menos a la mitad de la misma me acerqué a un grupo que iba al que yo pensaba era mi ritmo y volví a equivocarme, por ir a su ritmo, llegué de nuevo a la parte final de la carrera algo justito, aunque en el fondo, así es como hay que llegar ¿no? ¿O vamos a carreras para pasear?.

Como anécdota recuerdo que este año, aproximadamente en el mismo lugar de la carrera me encontré con la chica que el año pasado quedó segunda y me ofrecí a hacerle de libre dado que esta vez iba cuarta o quinta a lo que ella dijo que no, que seguiría a su ritmo.

En la parte final, aún llegando justo alcancé a un par de corredores (y otro me pasó con bastante facilidad también, estas cosas, quieras que no, se te quedan) y sin hacer demasiado caso al reloj llegué casi dejándome llevar, buscando a Aitzol (mi pequeño) entre el publico, pero finalmente no pudieron bajar hasta algo mas tarde y no pudimos entrar juntos en meta, que por cierto es algo que continuo teniendo pendiente y con ganas. (igual en Roma ;-))
Paso por Leitza

Con todo esto llegué a meta 37 segundos mas tarde que el año pasado, pero creo yo que con mejores sensaciones en las piernas y en la cabeza, y creo que Ramón e Iñaki también disfrutaron bastante.

Ganadores
Poco después llegó Ali con los peques y comimos en esa cantina de Plazaola junto con toda la cuadrilla y Juan Carlos e Itziar (vecinos de Larraun y buenos amigos), con Juan Carlos me crucé por el camino por cierto, él iba en bici con sus peques en el remolque y recuerdo como me animaron, fue muy bonito; Por cierto Con Juan Carlos en el mes de Mayo había hecho un duathlon (él en Bici y yo correr) que no pudimos terminar por que pichó, a ver si la próxima ocasión terminamos y lo cuento en el blog.

Segundo medio maratón del año (sin contar la de montaña del cinturón de hierro) y de momento con buenas sensaciones, esta era la segunda vez que hacía la carrera que 2 años antes me empujó a empezar a entrenar.


Os semanas después tocaba, de nuevo, la Roncesvalles Zubiri, a ver si esta vez era capaz de no olvidar el dorsal y poder hacer el recorrido de forma oficial.

martes, 21 de mayo de 2013

XXIV Carrera Internacional Desde Santurtzi a Bilbao 2012

A dos días de repetir por primera vez una media maratón (concretamente la de Donostia) reconozco que he tardado un tanto en actualizar el blog, como ya dije en la última entrada, he pasado también por una Behobia San Sebastián Blues (referencia a Maratón blues de Nakamura) en lo que se refiere a escribir aquí, no obstante ya me he puesto las pilas y ante la solicitud de los lectores que lo han hecho por aclamación, he comenzado la siguiente entrada  del mismo.


La siguiente carrera a la que me apunté no es otra que la
XXIV CARRERA INTERNACIONAL DESDE SANTURCE A BILBAO
y también iba a ir yo.
Esta fue la carrera con la que cerramos todos la temporada que arrancamos el día de San Silvestre del año anterior, carrera que sería la próxima que correríamos para abrir la temporada 2013, de nuevo Jose Mari y yo, pero esta vez con alguna sorpresa en la que por cierto iba a ser la primera carrera que repetiría.




Cartel de la carrera

Todo un eventazo que transcurre como bien dice la canción, desde Santurce a Bilabao, por toda la orilla, se trata de una carrera con reconocido prestigio internacional, con un numero importante de participantes y en la que suelen competir atletas de prestigio.. además esta vez iría también uno que acaparaba portadas de periódicos en carreras anteriores... 

Camiseta de la carrera (por cierto, pequeña)

A esta carrera, nos apuntamos un poco por casualidad, semanas antes supimos que ese día era la carrera y que casualmente, teníamos que ir a Portugalete a concretar un asunto, así que ya de paso, pues hable con los compañeros habituales y nos apuntamos, ¿por que no? total, una mas...

Pues bien, inicialmente Edu no iba a venir así que le planteé a Jose Mari que la hiciésemos en plan turista, que de hecho, para mi era lo que mas me atraía de la carrera, poder ir hacer el trayecto que tantas veces había ido en coche, en autobús y en tren, y que me cortasen las calles para que ir por allí.

Finalmente Edu si que se apuntó y como no sabe ir sin competir, mi idea inicial de pasear por la rivera de la ria de Bilbao con ellos se desechó.

Ocurre que, despues de unas cuantas carreras como ya llevaba y sobre todo, de la Behovia San Sebastián, las comparaciones son odiosas y a pesar de ser una carrera bonita, que si puedo trataré de repetir, durante la carrera hubo un momento, en el que me planteé si realmente estaba disfrutando de todo aquello... llegó a mi cabeza el pensamiento: ¿que haces otra vez aquí? otra vez corriendo entre desconocidos...

Es posible también que el hecho de no llevar compañía conocida durante casi la totalidad del trayecto (empecé con Álvaro el primo de Edu, pero en Sestao le dije que se marchase que no era mi ritmo) y durante el camino, a pesar de que realmente vi muchas caras conocidas, después de todo, esta carrera pasaba por mi pueblo natal, lo hice prácticamente solo y en esta ocasión, ni si quiera llevaba la compañía habitual radiofónica de Iker pues no llevé los auriculares pensando que, según el plan original, iríamos unos cuantos juntos, casi charlando.

Visto con un poco de perspectiva en el tiempo (por eso he dejado pasar el tiempo para escribir esta entrada) es una carrera muy bonita que hay que disfrutar, y la mejor forma de disfrutarla es compitiendola, cada uno en sus posibilidades, así que en el fondo me hicieron un favor.
Calentando antes de salir junto a Edu

Llegué a la meta en 1:10:31 lo que creo que está bastante bien, teniendo en cuenta que llegué muy fuerte y que a falta de 4 kilómetros, creo que mi cabeza se desbloqueó y apreté bastante sacando mas de minuto y medio al grupo en el que había hecho prácticamente toda la carrera.

Edu y Jose por su parte llegaron a meta en 1:02:58 minutos y según Edu, también bastante suave para ellos.


Lo sé, ha quedado un tanto floja esta entrada, pero si, también corri un tanto flojo la carrera así que, así debe ser... mejorará (espero)


jueves, 14 de marzo de 2013

B/SS 48 Behobia San Sebastian 2012

Escribir la entrada en el blog de la Behobia San Sebastián del 2012 me está dando un cierto respeto, llevo varios días pensando como hacerlo y no termino de tenerlo claro, se trata de la carrera mas importante de entre las careras populares, y hasta el momento, en lo que a mi respecta, también ha sido la carrera mas importante que he corrido, así que me produce un cierto respeto escribir esta entrada y no describir bien lo que es esta carrera para los que no la conocen, y por otro lado también me da algo de miedo describir con demasiado énfasis lo que me ocurrió a mi en esa carrera y que parezca mas que una carrera popular un cuento fantasioso de hadas elfos y trasgos.

Camiseta de la carrera
El antecedente.

Se han escrito varios libros sobre esta carrera, sobre como prepararla, como llegar a ella, lo que es, lo que representa, creo que algún día harán una película o por lo menos un cortometraje sobre la Behobia San Sebastián, diré como resumen muy resumido que es una carrera de 20 kilómetros que comenzaron a correr unos pocos señores atletas allá por 1919 ataviados con la misma ropa deportiva que la de esos señores que todos visualizamos corriendo por la playa cuando nos viene a la cabeza la canción de carros de fuego, ropa esta mas parecida a los calzones que tenía el abuelo y que vimos colgados alguna vez en la casa del pueblo…


La misma carrera que hoy corren tantos atletas equipados con las prendas deportivas mas sofisticadas que podamos imaginar, todos “trackeados” por satélite, con las pulsaciones en todo momento bajo control, con el calzado que hace solo un par de décadas hubiesemos pensado que sería el que utilizaría el hombre al pisar Marte… y todo esto para que, en la mayoría de los casos (me incluyo yo en esta mayoría), hagamos el recorrido mas lento de lo que lo hicieron aquellos señores del calzón blanco allá en 1919.

 Foto de los primeros participantes (cortesía de la web oficial de la carrera)

Es verdad que decir aquí “la mayoría de los casos” es muy fácil, no obstante se ha pasado de aquellos pocos, contados con los dedos de las manos de un par o tres de personas a mas de 21.000 en la edición de 2012 (para lo que harían falta los dedos de las manos de unos cuantos mas),  por esto es fácil decir que, la mayoría lo hacemos peor que aquellos, aunque seguro que lo hacemos como podemos y probablemente repletos de la misma ilusión que tenían los de entonces… pero ya me estoy yendo por la ramas, a ver, reconduzcamos,….  antecedente de la carrera, descrito, de aquella manera pero descrito, lo siento, no voy a entrar aquí demasiado, al que le interese que acuda a la web oficial o a internet, hay mucha bibliografía, me voy a centrar en mis antecedentes.

Con poco más de un año entrenando, ni me había planteado participar en este evento cuando comencé a correr, pero es cierto que, cuando me lo planteó mi amigo Ramón en mayo con a penas 8 meses de entrenamiento pero ya con 2 medias maratones en las piernas, no lo dudé, confié en él, yo ya conocía la carrera, de hecho habíamos tenido algún huésped en la casa rural (www.etxatoa.com) que se había acercado exclusivamente para la carrera desde Cataluña, así que me apunté tal y como me recomendó, de hecho le apunté también a él, por que la aplicación para reservar el dorsal se bloqueó la primera hora en la que abrieron la inscripción, aunque finalmente conseguimos hacer la reserva, sería mi primera vez y para él la tercera o la cuarta.

Además Iñaki (su cuñado) también consiguió apuntarse, y gracias por que a la postre fue él quién me hizo de cicerone (y de qué manera) en esa carrera, Iñaki, donostiarra de pro, gran amigo y licenciado en ciencias de las Actividades Físicas y el Deporte había participado ya en varias ocasiones, creo que hubiese sido imposible encontrar mejor compañía para hacer la carrera.

-Inciso,... pido disculpas a los que os perdéis un poco con tanto nombre y personaje en el blog, a mi me pasó lo mismo con “Guerra y Paz”, tomad una libretita para no perderos si queréis. Quizás escriba un blog de ayuda para comprender este blog (como los libros esos “Descodificando a Da Vinci”) sería algo como recorriendo.loqueélcorre.blogspot.es … vale, ya he desbarrado lo suficiente por esta entrada, a lo que íbamos.

Donde estábamos… ah si, Iñaki que se apuntó y finalmente fue junto a él con el que recorrí prácticamente toda la carrera, lo cierto es que en el alto de Miracruz, él se vio con fuerzas, y tras pedirme permiso con la mirada arrancó mas fuerte y se me marchó.
Pero esto es el final de la película, volvamos atrás que me he dejado muchas cosas.

Era mi primera Behobia San Sebastián (BSS a partir de ahora) y creo que me cité allí por anticipado con 5 o 6 personas, con todo aquél que me comentó que iba a participar… iluso de mi pensé que de alguna manera u otra podría quedar con ellos en algún sitio poco antes de salir.
Pues eso, dispuestos a la hazaña que estábamos, habíamos velado armas el día anterior y teníamos todo listo, ropa, desayuno, alguna barrita o gel para la carrera, estrategia para llegar a la salida y todo lo demás (por cierto todo esto tuiteado como debe ser, igual que el resto de la carrera).

Nada que ver con la realidad, de hecho al único que vi fue a Iñaki, gracias a que él e Iriana, su mujer, hermana de Ramón (“el equipo I”, para apuntar en el cuaderno de antes) vinieron el día anterior a pasar la noche con nosotros y pudimos preparar la logística mas fácilmente.

Logística... a primera hora de la mañana (a las 7:00) saldríamos Iñaki y yo para la carrera y algo mas tarde irían Ali e Iriana con los peques a vernos pasar a la altura de Pasajes, donde Iriana tenía una amiga en cuya casa pasarían con los niños la mañana para después ir al restaurante Asador Txertota de Andoain donde habíamos quedado con mas gente.

Justamente nos juntaríamos con Ramón y Lorena que, como cada año, habían organizado en ese asador una comida donde se juntaban con toda la cuadrilla de corredores con los que entrena Ramón habitualmente, Ángel, David, Rodrigo, Marcos, Javier, (mas nombres para el cuaderno) además de las respectivas parejas y familias de estos.

Por tanto, tal y como me suele gustar, y los que hayáis seguido el blog sabréis, otra vez la carrera era mas que únicamente ir a correr, se había organizado también como jornada lúdica con amigos y familia, algo que, por otro lado, también es bastante habitual en la BSS.


La mañana del domingo 11 de noviembre estábamos listos Iñaki y yo para comenzar la aventura…, lo sé, suena un poco exagerado, pero en aquel momento me sentía como si estuviese partiendo a conquistar una ínsula con mi fiel escudero, yque conste que con esto no quiero decir que considere a Iñaki como “mi amigo Sancho” y menos cuando, como sabéis, me dio pal pelo al final en meta, mas bien me veo a mi mismo con una tara importante como la del noble hidalgo…

Camisetas con dorsales preparados

El plan dictaba que íbamos a ir en coche hasta el barrio de Añorga escuchando a Mobi y otra selección musical motivadora que Iñaki tenía preparada (cual los grandes coaches), una vez allí, cogeríamos el topo (como denominan al tren de cercanías en Gipuzkoa, por entrar y salir éste constantemente de la tierra por túneles) que llegaba hasta un pueblo a apenas 2 kilómetros de la salida donde habría autobuses lanzadera que ponía la organización para acercar a los corredores.

En el "Topo" a la ida

El topo, se llenó a reventar de corredores, nosotros como habíamos entrado en una estación bastante alejada y pudimos pillar sitio sentados, durante el trayecto estuvimos charlando con un tipo que se merendaba 70 kilómetros por el monte todos los sábados y domingos, como aquél que no quiere la cosa y también compartimos un rato con Alex, un niño pecosillo de unos 7 años que, el pobre, estaba agobiando con tanta gente pero que se negaba sentarse en mi sitio, iba a ver a su aita salir creo, nos contó que era primo de Ruben Pardo (joven promesa de La Real)

El "Topo" lleno

Una vez fuera del topo, el último tramo de autobús no lo hicimos, preferimos ir trotando por miedo a no llegar a tiempo para entregar la ropa en el camión de guardarropa para el que andábamos un tanto justos de tempo, o eso creíamos, por que luego nos dio tiempo de sobra y lo que conseguimos fue sumar 2 kilómetros a las piernas y calarnos ya de forma importante antes de tomar la salida a pesar de las bolsas de basura que llevábamos como impermeables improvisados (que eran mas bien pequeñas y nos quedaban como toreras con hombreras, ver foto).

Una vez vestidos con la ropa con la que correríamos y después de haber guardado las sudaderas en el camión guardarropa nos encontramos que todavía nos quedaba bastante mas de media hora para poder tomar la salida en nuestro cajón correspondiente, (la salida de la BSS se hace por marcas acreditadas en diferentes horarios llamados cajones de salida) tiempo que podría haber sido el momento oportuno para quedar con alguna de las personas con las que había hablado para vernos (Aitor, Tomas que estaría con Samu, el propio Ramón) pero en ese momento se cayó el cielo por completo y en lo único que pensábamos Iñaki y yo era en resguardarnos un rato antes de la salida... lo único que conseguimos fue un hueco debajo de un camión que estaba aparcado en un muelle de carga y descarga de mercancías… todo el mundo estaba buscando refugio y no había para todos, fue muy complicado y gracias a que un par de corredores, una chica y un chico, por lo que supimos compañeros d trabajo, se apiadaron de nosotros y nos hicieron ese hueco bajo el camión (parecía aquello el paso de Algeciras).

A cobijo en el muelle bajo el camión

Solo nos quedaban un par de ultimas cosas, evacuar líquidos, lo que comunmente se conoce como "la meadilla del torero" y calentar un poco antes de salir... una de las dos cosas hicimos, lo del torero, pero Iñaki debía haber bebido una cisterna de "acuarius" ya que mas bien fue toda la cuadrilla y los picadores los que estuvieron allí evacuando mientras yo le esperaba, calándome aun mas salvo la zona que protegía mi elegante torera.
Esta circunstancia nos dejó sin calentamiento, cuando fuimos a hacerlo nos dimos cuenta que estábamos justo delante del cartel de salida.

La carrera

Uuuuuuuuuh sexy baby op op op op op Oppa Gangnam Style, esa era la música que sonaba en el momento en el que el cajón azul, en el que nosotros teníamos que salir pasaba por la línea de salida, y tengo que reconocer que, no sé si por la canción o por el propio momento de la salida y el alboroto general (mas bien creo que fue por esto) se me olvidó por completo que llovía y me pegó un subidón de adrenalina tal que la sensación todavía la recuerdo mas de 6 meses después, mientras escribo esta entrada.

Ya estábamos en marcha, Iñaki me iba guiando por el recorrido palmo a palmo, que si ahora una pequeña cuesta, que ahora se suele estirar la carrera y comienza a haber mas espacio, cuidado con los setos de en medio de la carrera, 4:30 el kilómetro… la verdad es que solo le faltó darme indicaciones de donde se comía bien y una breve introducción histórica de cada uno de los pueblos y villas que íbamos visitando…¡Que tío se portó como un titán!, intenté compensarle haciendo de aguador para él en los avituallamientos. 

Y con un trote alegre, por el ritmo y por que la gente a ambos lados del recorrido continuamente nos animaba, fuimos haciendo el recorrido, primero Irún, a tope de gente que, a pesar de la lluvia, animaba constantemente…
Luego vino el de Alto de Gaintxurizketa, donde le comenté:
 - Iñaki, posa para ese fotógrafo que me dá que es profesional -, le dije que este año, después de haber hecho ya unas cuantas carreras, comenzaba a reconocer a los fotógrafos profesionales, pequeño detalle a tener en cuenta y mas adelante sabréis por qué.

Luego fuerón los toboganes hacia Lezo,
- Ojo Asier que son rompepiernas,
Aquí casi se nos rompe toda la planificación por que nos pasaron un par de gajos de naranja y por el pequeño parón a Iñaki le dio por apretar el ritmo después y tuve que pegarle un toque, igual es que su ritmo era mas fuerte que el que llevábamos y me estaba esperando pero aún así bajo de nuevo, me contó que lo que le explicaba sobre los Mayas y el fin del mundo, que yo iba escuchando del programa de Iker Jimenez por los auriculares hizo que se le fuera un poco la cabeza... mea culpa, estas cosas de sopetón no hay que soltarlas... y menos en situaciones difíciles (creo que se quería escapar de mi). 

Bajada a Lezo con su pirata poco después de coronar el puerto, personaje típico de la carrera, me explico Iñaki que era un chico que había estado yendo a animar con su bandera pirata desde hacía años, primero él solo, después junto a su pareja y ahora con, por lo menos, uno o dos pequeños creo recordar, chavales que suponemos continuará la tradición...

Tras dejar atrás Lezo llegamos puerto de Pasajes y ese tramo se me hizo muy largo, no por el cansancio, que igual ya también estaba ahí acumulado y contra el que intentamos pelear comiendo alguna barrita, creo mas bien que fue por que, después del puerto era el punto donde Iñaki me había dicho que estarían viéndonos pasar Iriana y Ali con los niños a los que tenía muchas ganas de ver, mas aún después de haber chocado la mano a por lo menos 20 niños durante el camino, me hacía mucha ilusión chocársela a Aitzol, y esto me generó algo de ansiedad por llegar a ese punto, creo que por esto se me hizo largo.

En ese tramo, también nos estaba esperando el Tio de Iñaki (como todos los años según me contó) para sacarnos esta super foto.

Por el muelle

Finalizado el puerto, vimos a Iriana y a Ali, justo antes de la subida al Alto de Miracruz, y Aitzol no estaba, se había quedado jugando con los niños de la amiga de Iriana en su casa, la verdad es que el día estaba feo y quizás fuese la mejor opción, pero a mi me desilusionó bastante no haberle visto y quien sabe si fue por esto o por que dos días antes de la carrera había estado con gastroenteritis, o quizás por las dos cosas, que el alto de Miracruz se me atragantó…(no son escusas) 

Bueno, tampoco se me atragantó, creo que mas bien sufrí para mantener el mismo ritmo, por que durante la subida continué adelantando gente, fue en ese momento en el que Iñaki, que andaba mejor que yo de ánimo y fuerzas, apretó un poco mas y ya le perdí de vista durante la bajada y la entrada a Donosti, no le volví a ver hasta la meta, me sacó poco mas de un minuto en los tres kilómetros de la parte final, que por cierto no son fáciles, son cuesta abajo pero engañan, la pancarta del último kilómetro parece que está puesta 4 kilometros antes de la llegada.

Lo dicho, tampoco me derrumbé del todo e Iñaki acabó mas fuerte que yo en 1:32:11 y yo en 1:33:15 creo yo que bastante bien los dos, igual él solo hubiese hecho mejor, no sabremos… la verdad es que le había planteado yo a Iñaki tratar de bajar de 1hr35min y él lo veía complicado, no se fiaba… y al final ya veis.

Por su parte Ramón, al que por cierto no vimos hasta el restaurante, completo también su mejor BSS en 1:46:21, y según nos comentó después, terminó muy bien, por otro lado, mi amigo Aitor, que también se enfrentaba a la carrera por primera vez después de haber comenzado a correr casi a la par que yo, la hizo en 1:43:57, según él me contó de forma relajada especialmente los primeros 15 kilómetros.

Esa edición, la número 48, en la se le había otorgado el tambor de oro a la carrera, la ganaron Leiva en chicos y Kortazar en chicas, esto es algo en lo que normalmente no nunca me he fijado en las carreras en las que he estado, pero en esta ocasión, y mas adelante comprobareis por qué, me fue difícil no saberlo y me será difícil olvidarlo.

El Post partido

Una vez terminada la carera tratamos de buscar la bolsa con la ropa que habíamos echado al camión guardarropa en la salida, para quitarnos de encima la que habíamos llevado durante la carrera que estaban chirriadas por completo, nos costó algo con la cantidad de bolsas que había, pero finalmente nos secamos un poco, nos cambiamos y nos subimos al primer autobús que pasaba por allí cerca que nos llevaría a casa de los padres de Iñaki para la merecida ducha.

Pero, en esta ocasión hquiero comentar con mas detalle lo que vino después de la propia carrera por que, como comprobareis, no es algo que le suceda a uno todos los días.

Tras la ducha y después de ver durante un rato la llegada de la carrera que estaban retransmitiendo en directo en el canal de televisión de la ciudad, llegaron las chicas con los niños y fuimos al restaurante donde fueron llegando Ramón, Lorena y toda la cuadrilla.

La verdad es que comimos muy bien, no recuerdo el menú, no suelo recordarlos, algo con setas, los pequeños se portaron bastante bien jugando por allí y la velada se cerró de forma muy agradable con buena compañía, con alguna noticia personal especial, que ya de por sí hizo la comida mas interesante aún si cabe y que disculpareis que me guarde para mi y los que estuvieron.

Pero esto no es todo lo que quería decir cuando me refería a que era algo que no sucediese todos los días… a la mañana siguiente Iñaki (o Iriana ,no recuerdo bien) me mando un mensaje al móvil que decía que salíamos en la portada del diario Gara, periódico que cuenta con mas de 80.000 lectores en país vasco!!!

Impresionante, al principio no le creí pero fui a comprar el periódico para comprobarlo, y efectivamente, ahí estábamos Iñaki y yo, solitos en la portada en primer plano, nada de entre unos cuantos corredores, ¡Primer plano! en ¡primera plana!, momentazo de fama para los mendas… aún hoy no puedo creerlo, algún vecino avisó a Ali por el pueblo y por su puesto los amigos no terminaban de creerlo, pensaban que era un montaje… pero no, aquí está la prueba.
Portada de Gara 12 de noviembre de 2012


Como os he comentado antes, el nombre de los ganadores nos será difícil de olvidar, ahora sabéis por qué… aunque como expresa la portada, nosotros, junto con otros 21.468 más también fuimos ganadores, y la verdad es que así lo siento.

Como he comentado al principio, me daba un poco de respeto esta entrada, y me ha costado varios días llegar hasta el final, espero que no haya sido demasiado pesada de leer, pero necesitaba intentar plasmar al máximo los detalles de lo que para mí fue un carrera excepcional en cuanto a sensaciones y a todo lo que la rodeó.

En el fondo, esta carrera me animó a escribir lo que me ocurría y lo que sentía en las carreras a las que iba, me asaltó el miedo a que se perdiese en las tinieblas de la memoria toda la súper experiencia que viví aquellos días y es en parte por eso por lo que estas leyendo estas líneas ahora.

Participar en esta carrera y todo lo que había ocurrido me provocó también un pequeño vacío de motivación para las siguientes, una especie de “Maratón Blues” como lo llama el escritor maratoniano Haruki Murakami, en este caso mas bien un “Behobia San Sebastian Blues” del que me ha costado un tiempo recuperarme y que acusé; creo yo; en la carrera que corrí apenas dos semanas después que no es otra que la Santurtzi – Bilbao del 2012.

martes, 12 de febrero de 2013

Roncesvalles Zubiri 2012

Una de las carreras mas bonitas que he hecho es la que hace la primera etapa del camino de Santiago. Partiendo de la famosa colegiata de Roncesvalles, sus 20.400 metros discurren por el camino de Sntiago, en su mayoría entre bosques por la montaña, hasta llegar a Zubiri, pasando eso si por unos cuantos pueblos, cada uno de ellos mas bonito que el anterior

Camiseta de evento (muy bonita por cierto)

Después de haber hecho la media maratón de Plazaola, estuve entrenando mas o menos bién y participé también en una carrerilla sin crono a favor del uso del euskera, en un pueblecito cerca del mio, en la que por primera vez fui a una carrera donde también corría mi hijo Aitzol, no se a quien de los dos le hizo mas ilusión la verdad.

Los athletas

Volviendo a la Roncesvalles Zubiri, la carrera se corre en Octubre, normalmente el primer fin de semana del mes, no obstante las inscripciones se abren a principios de julio y como se trata de un máximo de unas 250 plazas, a penas dura abierta la inscripción unas horas.

En mi caso, la inscripción me fue imposible hacerla de forma directa, se abrieron el lunes 2 de julio y entre la salida y el cierre de las inscripciones no pasó ni hora y media, que es lo que tardé yo en ir desde Bilbao a Pamplona, me pilló conduciendo, me avisó Pello por teléfono que estaba abierto y antes de llegar, me volvió a llamar para avisarme que se habían agotado, así que toco apuntarse a la lista de espera de las posibles renuncias de última hora.

Y afortunadamente eso fue lo que pasó, con algún ligero matiz el que no entraré, después de molestar a mucha gente para conseguir dorsal, finalmente alguien renunció y conseguí su dorsal... dorsal que después de, como he dicho, molestar a un montón de gente para que me lo reservase, no me sirvió de nada, y me explico;

Como me habían conseguido el dorsal de una persona que renunció, tuve que madrugar para ir a recogerlo el mismo día de la carrera, e involucré al pobre Pello al que hice madrugar un montón para acompañarme, afortunadamente llegamos a tiempo, recogí el dorsal y la bolsa del corredor y la dejé en el coche... y ahí se quedó todo cuando subimos al autobús que nos trasladó a la salida... se me olvidó!!! los de la organización se echaron unas buenas risas a mi costa en el autobús en cualquier caso no hubo ningún problema para correr la carrera, no me contó el tiempo de forma oficial, pero realmente eso fue lo de menos.

Pasando por un "puente"

Está carrera nos la planteamos de una forma un tanto mas lúdica, menos pendiente del reloj, y creo que fue un acierto por que, los sitios por los que pasábamos merecían la pena ser saboreados y la verdad, cuando se está demasiado pendiente del reloj, no lo neguemos, eso no ocurre.

Disfrutando por el bosque

Tanto Pello como yo debutábamos en esa carrera y en las carreras de montaña creo que también los dos así que, también estuvimos bastante precavidos con el camino las piedras y todo lo demás.

Una cosa curiosa que pasa en esta carrera es que te cruzas, o mejor dicho, adelantas a los peregrinos que están haciendo el camino, que saludan en su mayoría de forma efusiva si les dices algo... aunque, seguramente a otros les hace la puñeta tener que andar apartándose en los pasos estrechos y así, en general el buen ambiente es el que reina todo el camino.

Al paso por uno de los pueblos

Durante la carrera mantuvimos un ritmo mas o menos estable y no demasiado apretado hasta faltando 3 o 4 kilómetros para el final que apretamos un poco mas, justo en la parte de mayores bajadas, se trata de bajadas con una pendiente realmente peligrosa y en la que, si llegas justo de fuerzas y pierdes la concentración puedes tener algún problema, muchos corredores se fueron al suelo y llegaron realmente magullados.

Detalle de las pendientes del final

A la llegada de nuevo allí estaba Ali con los pequeños que había hecho, otra vez, un esfuerzo titánico y a la que, otra vez, se lo agradezco de forma infinita.

Esta vez habíamos quedado con una compañera de trabajo, su marido y sus dos hijos que junto con Pello, su mujer y sus dos hijos y nosotros formamos una expedición a Erro para comer en un restaurante en el que, lamentablemente nos trataron bastante mal.

Esta carrera es una de las que me gustaría repetir por que, ya sea por transcurrir por una línea energética planetaria como es el camino de Santiago, o por que los paisajes pirenaicos y sus pueblos son realmente bonitos, o igual por que tanto durante la carrera como después de ella, la compañía fue inmejorable, guardo un recuerdo especialmente bonito en cuanto a las sensaciones que viví aquel día.

Esta carrera fue la primera de las dos medias maratones que hice el mes de octubre, otra vez repitiendo una, dos semanas después de otra, esta vez en la media maratón nocturna de Bilbao, Bilbao Nigth Maraton