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miércoles, 8 de enero de 2014

Bilbao Night Marathon 2013

El programa para la Bilbao Night Maraton de 2013 había sido preparado y programado exhaustivamente por parte de todo el equipo de corredores que para este evento se había conformado, si, por que en esa carrera fue cuando nació, sin que los integrantes del mismo lo supiesen, el que a posteriori sería el mítico y laureado equipo “Sport Billy Kirol Taldea SBKT” un grupo de atletas compuesto por las eminencias en la materia (no tengo claro en qué materia, posiblemente en la oscura) Don David Lomas, Don Aitor Garrido, Don Gorka Amor, Don Rober Calvo y Don Yo Mismo que, durante todo el mes anterior a la carrera (e incluso mas) había estado tratando pormenorizadamente todos los detalles relativos al evento y a su posterior francachela.

 
Web de la carrera

El guion inicialmente estaba preparado para que ese grupo de portentosos atletas participase en la carrera, (unos a la media maratón y otros a la carrera pirata) y que sus esposas y/o parejas acudiesen a animar durante la carrera y posteriormente a la cena al Txoko de Ingenieros Técnicos para completar así la jornada lúdico festiva.

Finalmente, por causas ajenas a la organización del evento (el SBKT), a la cena solo pudieron acercarse las parejas de dos de los atletas, no obstante eso no impidió que esa parte del evento resultase amena y agradable.

 
Primera aparición pública del SBKT
En lo referente a lo deportivo, tengo que comentar en esta entrada que, a diferencia de la edición anterior de la Bilbao Bight Maraton, donde no hubo ninguna queja posible y donde todo, por lo menos según mi percepción, funcionó a la perfección, este año, la organización había introducido unos cambios en el recorrido con el objetivo de evitar que la carrera transcurriese por zonas demasiado alejadas del centro de Bilbao y fue un completo y lamentable error.

Gracias a la edición anterior, la carrera había aumentado hasta la cifra de 6000 participantes (incluyendo todas las distancias, 7Km, 21Km y 42Km) y no se les ocurrió otra cosa que hacer transcurrir la carrera por una zona en la que solo se podía pasar por un “bidegorri” que no es otra cosa que una vía específica para bicicletas que no tiene mas de 3 metros de anchura incluyendo los dos carriles… y que por supuesto se utilizaban ya que la carrera iba y volvía por esa vía.

Pues como no podía ser de otra manera y como ya se había avisado a la organización, fue lamentable, se organizó tal embudo que lo sorprendente fue que no pasase algo grave, sobre todo teniendo en cuenta que delante de los corredores de cabeza iba una moto, moto que se encontraban de frente los corredores que iban mas atrás por ese carril de a penas tres metros.

Pero eso no fue todo, la organización también tuvo la brillante idea de retrasar la salida de la carrera pirata (la de 7Km) pero hacerla coincidir con las otras en un punto determinado (justo después de salir del embudo citado) y con esto lo que provocó fue que corredores que iban en ritmos por debajo de 5 minutos el Kilómetro se encontrasen al salir del embudo con la cola de los corredores de la carrera pirata, a ritmos mucho mas lentos… vamos que un desastre tras otro. 

Eso si, medallas para todos

Toda esta chapuza organizativa, se le trasladó a la organización en fechas posteriores al evento e incluso, gracias al apoyo de la emisora de radio Vinilo.fm y de su famoso programa sobre carreras populares “A Tu Ritmo” (por cierto muy recomendable) se consiguió trasmitir al director de la organización en una magnifica entrevista que Luis (director del programa) le hizo para ello, aunque lamentablemente esta persona no dio su brazo a torcer ni reconoció en ningún momento su error… y es por esto que la he borrado de las posibles carreras futuras (a no ser que cambien).

Ya estábamos listos en la salida, por cierto, la primera vez para alguno de los integrantes del SBKT que en algún caso llegaba a esa línea de salida con unas cuantas birras encima… para automotivarse... y no sería la última vez ese año (no diré nombres).

Asi que "the final countdown" y a correr, por un lado Gorka, David, Rober y sus birras, que saldrían entre los últimos de la carrera Pirata y por otro Aitor y yo que salimos juntos y bastante atrás también.

Los de la pirata estuvieron, según me contaron, juntos hasta la parte final que ya cada uno arreó con sus fuerzas y por nuestra parte, lamentablemente, Aitor y yo nos despistamos e hicimos la carrera cada uno a su lio, y digo lio por que yo me metí en uno o en varios intentando adelantar en los primeros kilómetros, lo que que hizo que, para aproximadamente la mitad de la media maratón, estuviese desfondado y sobre todo mentalmente descentrado.

Me costó mucho terminar, incluso llegué a parar en algún momento por la desgana, pero finalmente acabé la carrera un pelín antes que Aitor, lo que fue una pena por que podríamos haber ido juntos toda la carrera y por lo menos la compañía lo hubiese merecido (por mi parte, espero que por la suya también… aunque ahora que lo pienso… ¿no se me escondería? …)

Después de llegar, pasar por el photocall (o como se diga) y la ducha, fuimos al Txoko donde estaba el resto del equipo listos para cenar.

Photocall
Tengo que reconocer que la idea del Txoko, no fue muy acertada, demasiada comida y pocas ganas, hubiese estado mejor cenar por ahí en algún bar como hice el año anterior pero pensé que podría estar bien.

 
SBKT en el Txoko
Como conclusión tengo que decir que, a pesar de que, en lo que tiene que ver con correr y tal, por mi parte fue un poco mala la carrera, la carrera sirvió para crear el SBKT y eso ha estado muy muy bien… ya nada volverá a ser como antes, todo ha cambiado… bueno igual me paso un poco pero de esta forma nos vemos mucho mas que antes… y eso mola, un caballo mola.


La siguiente… Behobia San Sebastian 2013

martes, 5 de noviembre de 2013

Media Maratón Plazaola 2013

¿Como no iba a ir a la media maratón que termina en la cantina de la estación de Plazaola donde mis pequeños celebran los cumpleaños de sus compañeros?, por que este año, ese ha sido el sitio en el que se han hecho todas las celebraciones de los cumpleaños de todos sus compañeros de clase (las suyas incluidas) así que, a pesar de haber hecho la carrera, no había excusa.

Cartel de la carrera
Así que parecía que, con un poco de suerte podría ser, por segunda vez, una carrera bonita con comida y fiesta de toda la familia, de hecho, esta vez conseguí liar a Iñaki y a Ramón para que viniesen con sus respectivas, con la idea de pasar todo el fin de semana por Larraun aunque por una cosa u otra, finalmente hubo que cambiar de planes y fuimos nosotros el sábado a verles a Donosti, donde por cierto estaban en fiestas del barrio de Ramón, y los pequeños aprovecharon para subirse a los hinchables y así.

Entrenamiento día previo en Donosti
Por segunda vez me apuntaba a esta carrera, esta vez con compis de viaje y con la idea de no cometer e error del año anterior de ir muy rápido al principio y terminar con mucho sufrimiento.

La carrera, como creo que ya expliqué, transcurre por un vía verde, que no es otra cosa que una antigua vía de tren que han acondicionado como camino de recreo para paseantes y/o ciclistas.

Es un recorrido desde mi punto de vista espectacular, además nos hizo un día muy bonito lo que todavía ayudo mas a disfrutar de la vía verde, bueno, disfrutar haciendo 21 km de los cuales los primeros 17 son hacia arriba, pero esto es lo que dicen de la sarna con gusto.

Mañana explendida (fotodesde autobus)
A las 9 de la mañana estábamos en el autobús que la organización pone para acercar a los participantes desde Lekunberri, ¡y no se empezaba a correr hasta las 11:30! yo ya lo sabía pero a estos se les hizo muy larga la espera hasta que dieron el bocinazo de la salida.

Ese bocinazo, después de tanto rato esperando, al final llegó de repente mientras hablábamos con algún conocido por allí, concretamente el padre de un compañero de Aitzol de la Ikastola (que celebró el cumpleaños en la cantina también).

Postureo antes de salir
Salimos mas tranquilos, Ramón decidió ir a su ritmo (como siempre) y se nos descolgó en la salida, e Iñaki y yo fuimos juntos hasta el km 3 o 4 en el que Iñaki, que no había preparado demasiado la carrera, me comentó que siguiese que él dosificaría algo mas las fuerzas.

Así que a partir del km 5 la hicimos cada uno por nuestra cuenta, yo trataba de no cometer el error del año pasado y, apoyado en el test de esfuerzo que me había hecho esa semana, controlaba las pulsaciones para no sobrepasar mi umbral del 80%.

Pero las carreras son como son y mas o menos a la mitad de la misma me acerqué a un grupo que iba al que yo pensaba era mi ritmo y volví a equivocarme, por ir a su ritmo, llegué de nuevo a la parte final de la carrera algo justito, aunque en el fondo, así es como hay que llegar ¿no? ¿O vamos a carreras para pasear?.

Como anécdota recuerdo que este año, aproximadamente en el mismo lugar de la carrera me encontré con la chica que el año pasado quedó segunda y me ofrecí a hacerle de libre dado que esta vez iba cuarta o quinta a lo que ella dijo que no, que seguiría a su ritmo.

En la parte final, aún llegando justo alcancé a un par de corredores (y otro me pasó con bastante facilidad también, estas cosas, quieras que no, se te quedan) y sin hacer demasiado caso al reloj llegué casi dejándome llevar, buscando a Aitzol (mi pequeño) entre el publico, pero finalmente no pudieron bajar hasta algo mas tarde y no pudimos entrar juntos en meta, que por cierto es algo que continuo teniendo pendiente y con ganas. (igual en Roma ;-))
Paso por Leitza

Con todo esto llegué a meta 37 segundos mas tarde que el año pasado, pero creo yo que con mejores sensaciones en las piernas y en la cabeza, y creo que Ramón e Iñaki también disfrutaron bastante.

Ganadores
Poco después llegó Ali con los peques y comimos en esa cantina de Plazaola junto con toda la cuadrilla y Juan Carlos e Itziar (vecinos de Larraun y buenos amigos), con Juan Carlos me crucé por el camino por cierto, él iba en bici con sus peques en el remolque y recuerdo como me animaron, fue muy bonito; Por cierto Con Juan Carlos en el mes de Mayo había hecho un duathlon (él en Bici y yo correr) que no pudimos terminar por que pichó, a ver si la próxima ocasión terminamos y lo cuento en el blog.

Segundo medio maratón del año (sin contar la de montaña del cinturón de hierro) y de momento con buenas sensaciones, esta era la segunda vez que hacía la carrera que 2 años antes me empujó a empezar a entrenar.


Os semanas después tocaba, de nuevo, la Roncesvalles Zubiri, a ver si esta vez era capaz de no olvidar el dorsal y poder hacer el recorrido de forma oficial.

martes, 12 de febrero de 2013

Roncesvalles Zubiri 2012

Una de las carreras mas bonitas que he hecho es la que hace la primera etapa del camino de Santiago. Partiendo de la famosa colegiata de Roncesvalles, sus 20.400 metros discurren por el camino de Sntiago, en su mayoría entre bosques por la montaña, hasta llegar a Zubiri, pasando eso si por unos cuantos pueblos, cada uno de ellos mas bonito que el anterior

Camiseta de evento (muy bonita por cierto)

Después de haber hecho la media maratón de Plazaola, estuve entrenando mas o menos bién y participé también en una carrerilla sin crono a favor del uso del euskera, en un pueblecito cerca del mio, en la que por primera vez fui a una carrera donde también corría mi hijo Aitzol, no se a quien de los dos le hizo mas ilusión la verdad.

Los athletas

Volviendo a la Roncesvalles Zubiri, la carrera se corre en Octubre, normalmente el primer fin de semana del mes, no obstante las inscripciones se abren a principios de julio y como se trata de un máximo de unas 250 plazas, a penas dura abierta la inscripción unas horas.

En mi caso, la inscripción me fue imposible hacerla de forma directa, se abrieron el lunes 2 de julio y entre la salida y el cierre de las inscripciones no pasó ni hora y media, que es lo que tardé yo en ir desde Bilbao a Pamplona, me pilló conduciendo, me avisó Pello por teléfono que estaba abierto y antes de llegar, me volvió a llamar para avisarme que se habían agotado, así que toco apuntarse a la lista de espera de las posibles renuncias de última hora.

Y afortunadamente eso fue lo que pasó, con algún ligero matiz el que no entraré, después de molestar a mucha gente para conseguir dorsal, finalmente alguien renunció y conseguí su dorsal... dorsal que después de, como he dicho, molestar a un montón de gente para que me lo reservase, no me sirvió de nada, y me explico;

Como me habían conseguido el dorsal de una persona que renunció, tuve que madrugar para ir a recogerlo el mismo día de la carrera, e involucré al pobre Pello al que hice madrugar un montón para acompañarme, afortunadamente llegamos a tiempo, recogí el dorsal y la bolsa del corredor y la dejé en el coche... y ahí se quedó todo cuando subimos al autobús que nos trasladó a la salida... se me olvidó!!! los de la organización se echaron unas buenas risas a mi costa en el autobús en cualquier caso no hubo ningún problema para correr la carrera, no me contó el tiempo de forma oficial, pero realmente eso fue lo de menos.

Pasando por un "puente"

Está carrera nos la planteamos de una forma un tanto mas lúdica, menos pendiente del reloj, y creo que fue un acierto por que, los sitios por los que pasábamos merecían la pena ser saboreados y la verdad, cuando se está demasiado pendiente del reloj, no lo neguemos, eso no ocurre.

Disfrutando por el bosque

Tanto Pello como yo debutábamos en esa carrera y en las carreras de montaña creo que también los dos así que, también estuvimos bastante precavidos con el camino las piedras y todo lo demás.

Una cosa curiosa que pasa en esta carrera es que te cruzas, o mejor dicho, adelantas a los peregrinos que están haciendo el camino, que saludan en su mayoría de forma efusiva si les dices algo... aunque, seguramente a otros les hace la puñeta tener que andar apartándose en los pasos estrechos y así, en general el buen ambiente es el que reina todo el camino.

Al paso por uno de los pueblos

Durante la carrera mantuvimos un ritmo mas o menos estable y no demasiado apretado hasta faltando 3 o 4 kilómetros para el final que apretamos un poco mas, justo en la parte de mayores bajadas, se trata de bajadas con una pendiente realmente peligrosa y en la que, si llegas justo de fuerzas y pierdes la concentración puedes tener algún problema, muchos corredores se fueron al suelo y llegaron realmente magullados.

Detalle de las pendientes del final

A la llegada de nuevo allí estaba Ali con los pequeños que había hecho, otra vez, un esfuerzo titánico y a la que, otra vez, se lo agradezco de forma infinita.

Esta vez habíamos quedado con una compañera de trabajo, su marido y sus dos hijos que junto con Pello, su mujer y sus dos hijos y nosotros formamos una expedición a Erro para comer en un restaurante en el que, lamentablemente nos trataron bastante mal.

Esta carrera es una de las que me gustaría repetir por que, ya sea por transcurrir por una línea energética planetaria como es el camino de Santiago, o por que los paisajes pirenaicos y sus pueblos son realmente bonitos, o igual por que tanto durante la carrera como después de ella, la compañía fue inmejorable, guardo un recuerdo especialmente bonito en cuanto a las sensaciones que viví aquel día.

Esta carrera fue la primera de las dos medias maratones que hice el mes de octubre, otra vez repitiendo una, dos semanas después de otra, esta vez en la media maratón nocturna de Bilbao, Bilbao Nigth Maraton  

lunes, 11 de febrero de 2013

Media Maratón vía verde Plazaola 2012

Después del intenso mes de Mayo con dos medias maratones en la conciencia, intenté frenar un poquito el ritmo de entrenos, en intensidad y en duración, para evitar aquello del “hastío del corredor” vamos, para no hartarme del asunto, así que no volví a apuntarme a una carrera hasta la media maratón de Plazaola que se corría en Septiembre, entre Leiza y Lekunberri, cerquita de casa.


Logo de la carrera

A pesar de haber bajado el ritmo, o quizás gracias a ello, durante los meses de Julio y Agosto sin intentarlo, estuve haciendo las mejores marcas en los entrenos, quizas alcancé ahí un pico de estado de forma y en el mes de septiembre la verdad es que me encontraba francamente bien, si apenas dolores, ni de la pierna ni de la rodilla, que después de ese Mayo (y de saltar la hoguera de San Juan con mis hijos en brazos) había comenzado a recordarme esa condromalacia que arrastro desde hace años.

Así que creo que pude preparar la carrera mas o menos bien, con una buena cantidad de kilómetros semanales y con buen ritmo, además esa carrera serviría para celebrar el primer año desde mi comienzo en el tema de correr y fue, en parte, otro elemento motivador mas que me impulsó en su momento a ponerme en forma, de hecho, el objetivo cuando comencé era el de terminar dignamente esa carrera al año siguiente.

Además, había convencido a mi amigo Aitor para que viniese a hacerla conmigo con el argumento de que de cara a la Behovia San Sebastían le podría servir como piedra de toque en esas distancias pero lamentablemente al final, la celebración del cumpleaños de Ander (su sobrino) como es lógico pesó mas que mi compromiso y evito que viniese, lo que propició que hiciese esa carrera “solo”, vamos, sin ningún compañero de viaje conocido… he de apuntar que salir a competir con Aitor, por fin se ha podido dar, unos cuantos meses después  en la Bilbao – Bilbao de 2013, pero para llegar a esa carrera todavía quedan muchas entradas en el blog…

Esta vez no habría pues ninguna quedada con amigos para ir juntos a la salida ni nada parecido, así que el domingo de la carrera ahí estaba a las 8 de la mañana subiendo al bus que nos llevaba a la salida en el que se podía ya saborear ese ambiente de las carreras, olor a reflex y ganas de empezar cuanto antes a probar esas semanas de entrenos si han ido o están yendo por donde deben…

Un saludito

En la casi hora y media de espera que hubo desde la llegada al punto de salida hasta la propia salida de la carrera, entablé conversación con varios corredores y al final con el que mas charlé fue con un andaluz que llevaba ya encima 4 o 5 maratones (incluida la maratón del cuarto milenio de la original, de Marathon a Atenas del año 2004) me explicó varias de sus carreras y como había venido desde Tudela, que es donde vivía, para correr en esta media maratón para preparar la maratón de Zaragoza que iba a ser poco después, hicimos buenas migas e igual por ello cometí el error de tratar de acompañarle durante la carrera.

Arrancamos juntos desde la salida, que no era otra cosa que una línea marcada con spray en un camino debajo de un puente de la autovía de leizaran, por cierto, la carrera era toda por camino, una vía verde, que no es otra cosa que una antigua vía de tren que se ha acondicionado para paseantes, una buena idea y muy bonita por cierto, pues eso arranque junto con mi nuevo amigo del mundo de las carreras e intenté seguir su ritmo durante un buen rato, no recuerdo si dos o tres kilómetros y ese fue mi gran error en esa carrera; cuando me quise dar cuenta, había gastado ese turbo bost, o el kers ese del que ya he hablado en otras entradas, y me tocaba hacer todo lo que quedaba de carrera con las fuerzas justas, y eso, teniendo en cuenta que, a pesar de ser bastante tendido el recorrido, los primeros 17 km eran de rampa continuada, fue un handicap que, junto con el hecho de haber estado haciendo unas carretillas de leña el día anterior a la carrera, hizo que la parte final se me hiciese muy dura y que mi tiempo no fuese el que esperaba.

Pues eso, en el km 7 la idea de que me esperaba 3 veces lo que había hecho me aterraba e inconscientemente baje el ritmo un poco, y al final, me vino bien.

El recorrido transcurría por 7 u 8 túneles y volví a pasar por el túnel en el que Jose Mari y yo nos habíamos quedado a oscuras en la mitad, esta vez bien iluminado y la verdad, con el día de calor que hizo, todos esos túneles vinieron muy bien como refresco.

Como curiosidad recuerdo que estuve casi todo el camino a la par de la que, al final, quedó segunda clasificada de las mujeres, y que en los túneles iba alumbrando con una linterna pequeñita que me vino muy bien, ella me dejó atrás a mitad de carrera pero justo a la entrada del túnel famoso ya mencionado de 2,7 km la alcancé de nuevo en lo que fue, creo, una recuperación final mía y un pinchazo suyo.

El tiempo final oficial fue de 1:40:23, y mi reloj bajo algún segundo mas esa marca, principalmente por que comencé a contar a partir de la línea y no del pistoletazo de salida (mi tiempo parcial vamos) y por que tengo la sensación de que mi reloj va algo mas despacio de lo normal, segundos solo, pero suele estar unos cuantos por detrás del reloj de los que entran conmigo… cosas de la tecnología y de la relatividad del tiempo, a lo mejor es que me acerco tanto a la velocidad de la luz cuando corro que se produce la paradoja del hermano gemelo que describe Einstein en la que dice que un hermano que viaja en el espacio durante un año en una capsula a la velocidad de la luz cuando vuelve a la tierra han pasado 80 años y su hermano es un abuelo… aunque, no creo, seguramente sea la pila que le falla…

Llegando al sprint y saldando algún peque

Ali y los peques, esta vez llegaron a tiempo y se colocaron cerca de la meta para poder entrar conmigo tal y como habíamos planeado… pero esta vez fallé yo, no les vi, iba esprintando con otro que me chincho y se quedó el pobre Aitzol sin poder entrar de mi mano, como habíamos previsto, tuve que volver a entrar después con el de la mano.

Esta fue la primera de unas cuantas carreras que vinieron los meses siguientes que desde Roncesvalles pasando por Bilbao, Behobia y Santurtzi me han llevado a terminar el año con mas de 1500 km y que voy a recordar mas adelante en posteriores entradas, según me lo permita el tiempo.


viernes, 1 de febrero de 2013

Media Maratón de San Sebastián 2012

A la media maratón de San Sebastián nos animamos a ir Ramón y yo casi por que Iñaki, el cuñado de Ramón (al que se podrá ver mas adelante en alguna foto cuando hable de la Behobia San Sebastian), se había apuntado en el Runkeeper (la plataforma social de la que ya hablé) y como él se había apuntado pues parecía una buena oportunidad para ir los tres y compartir una carrerita.

Camiseta del Evento (flojita por cierto)

Finalmente Iñaki se echó atrás pero Ramón y yo, que si nos habíamos sacado el dorsal (no como él) si que fuimos y aprovechando el evento, Ramón y Lorena nos invitaron a pasar el fin de semana de la carrera a su casa de Irún; así que allí que nos fuimos toda la familia (el equipo A) para conocer Irún y de paso hacer la carrerita el domingo.

La verdad es que el plan para el fin de semana estaba fenomenalmente planteado, con amigos, visitando sitios bonitos y trotando un rato el domingo... lo único que no pudimos planificar fue lo que al final nos chafó un tanto el fin de semana; no dejó de llover ni diez minutos durante los dos días, aún así, el fin de semana estuvo muy bien y será algo que posiblemente repitamos (si nos invitan de nuevo claro) aunque ya no será a Irún dado que se han mudado a Donosti, que por otra parte hará mas sencillo el viaje para esa carrera en futuras ocasiones... (Ramón, Lore, si lo leéis, que sepáis que ya me estoy apuntando para el futuro ;-) ).

Apenas habían pasado dos semanas desde la de Vitoria y, la verdad, creo que las piernas no se recuperaron bien, tuve problemas durante las dos semanas en la pierna derecha que me obligaron a pasar por el fisio (Rakel, la fisio de Lekunberri) para que me tratase de desbloquear la pierna para poder salir en la carrera.

Al final el sábado a la mañana para Irún que nos fuimos, llegamos prácticamente a la hora de comer para lo que Ramón, como buen anfitrión korrikolari, había preparado una perola importante de pasta que nos pulimos gustosamente todos, excepto Ramón, que a pesar de meterse un buen plato para el pecho, se quejó, como inconformista que es, de que picaban, se quejaba a si mismo pues había sido él el cocinero.
Por la tarde, a pesar de que no dejó de llover, armados con buenos paraguas para defendernos de la lluvia, nos animamos a ver un poco Hondarribi aprovechando que estábamos allí, que no lo conocíamos y que, como pudimos comprobar es un pueblo muy bonito, merece la pena visitar.

Visita al pueblo

La jornada previa, como he contado, fue muy tranquilita, paseo por el pueblo y juegos con los pequeños en su casa hasta la noche, la verdad es que pudimos descansar bastante bien para la carrera del domingo.
El domingo cuando sonó el despertador y me asomé por la ventana parecía que se caía el cielo sobre nuestras cabezas, el panorama no animaba nada y comprendo perfectamente la quejas que me lanzo Ramón cuando se levantó y me informó de que si no hubiese estado yo allí, él no habría ido a la carrera. Mas tarde lo agradecería pues hizo la mejor carrera de fondo que había hecho hasta el momento.

A pesar de ello, nos animamos y tras desayunar un poquito fuimos para San Sebastián a ver que tal se nos daba, aparcamos cerca de la estación de topo (el tren de cercanías en Gipuzkoa) que estaba como a kilometro y medio de la salida, y por el camino hasta la salida, fuimos trotando pero sin desgastar que lo que esperaba tenía pinta de que iba a ser complicado, aprovechamos también para tomarnos un cafecito caliente en un bar  por el camino, respondiendo a la petición que tras hacer ese pequeño tramo el cuerpo nos había hecho para pelearse con la intensa lluvia que no dejaba de caer.

Una vez mas, allí estábamos en la línea de salida, entre unos cuantos mas, dando los típicos saltitos que se dan para tranquilizarse, dispuestos a disfrutar todo lo que se pudiese de la jornada.


Salida del evento (Ramón y yo a la derecha)

Como norma habitual, suelo correr con el teléfono móvil que, por un lado lleva la aplicación que va midiendo el recorrido y va avisando por los auriculares cada kilómetro del ritmo que voy llevando, y además, suelo ponerme podcast (emisiones de radio descargadas de internet) que me hacen compañía durante el trayecto que normalmente suelo alternarlos entre programas de Milenio 3 de  Iker Jimenez y el espacio en blanco de Miguel Blanco, ambos relacionados con temas del misterio y así. Resulta que en esta ocasión el azar quiso que el programa que llevaba en los auriculares era un “espacio en blanco” que centraba exclusivamente en la descripción e historia de los infiernos de las distintas culturas, programa muy interesante que durante el tiempo que el móvil estuvo operativo, pues a mas o menos la mitad de la carrera el agua lo estropeó, hizo que el autentico infierno de tormenta que estábamos pasando durante la carrera fuese menos duro comparando con lo que estaba escuchando.

La carrera fue muy dura por culpa de la lluvia y el viento, especialmente en una zona en la que se salía al paseo marítimo de Donostia que no había donde resguardarse de nada, de hecho pille a dos corredores haciendo un “abanico” detrás mío, resguasdándose del viento conmigo, algo que en un primer momento me pareció solo curioso pero que después de pensarlo un poco (mientras corría la verdad que mucho no me daba para pensar) me sentó mal, les recriminé que lo hicieran y les obligué a apartarse.

Con bastante esfuerzo llegué al kilometro 17  controlando los dolores de la pierna derecha y con curiosidades varias por el camino como que un corredor con claro sobrepeso me pasase y me dejase atrás con facilidad, algo que toca el ego del corredor, o ver como un corredor llevaba a su hermano en silla de ruedas y participaban ambos.
Bebidas por el camino 

Durante la mayor parte de la carrera traté también de mantener controlada, como ayuda para el objetivo de tiempo de llegada, a la liebre de 1hr 40 minutos a unos 500 mtrs por detrás, (las liebres son corredores que ponen en algunos casos la organización para marcar referencias al resto de corredores) pero a partir del kilómetro 17, mas o menos a la altura del Kursaal comencé a sentir calambres en la pierna bastante fuertes y creo que pinche un poco el ritmo por que la liebre me alcanzó me rebasó y se escapó.

En el tramo final de llegada, en el último kilómetro, me recuperé un tanto y adelante a unos cuantos hasta situarme otra vez junto a la liebre de 1:40 que es con la que finalmente entré en meta, mi tiempo fue 1:41:11, por lo que parece salí antes que la liebre por que entré en meta junto a él.
En cualquier caso en esta ocasión si que me sentí mas satisfecho que en vitoria de haber llegado en esa marca por que, por un lado era el objetivo que me había planteado y por otro había tenido bastantes problemas con la pierna con la lluvia y el con viento.

Llegada a meta.

Ramón por su parte sufrió también de lo lindo, según me comentó, el agua había hecho que sus mallas pesasen tanto que se le fuesen cayendo un buen tramo de la carrera, aún así hizo un tiempo de 1:51:28 lo que, en ese momento, fue su mejor ritmo de carrera de todas las que había corrido, de hecho, tras la llegada y la ducha no tardó mucho en llamar a su cuadrilla de entrenamientos para comentarlo, estaba muy orgulloso… y eso que al principio, como he comentado, no estaba animado.

Por su parte el equipo logístico (Ali y Lorena con los peques) había sufrido mucho también con tanta lluvia para llegar a tiempo a vernos entrar en meta, pero esta vez si que estuvieron allí, lo que fue muy emocionante y les agradezco un montón (de nuevo).

Tras esta carrera decidí que me vendría bien bajar un poco el pistón, el mes de mayo había sido fuerte compitiendo en dos medias maratones y se acercaba el verano que, por lo que me habían contado, era una época complicada para mantener el ritmo por el calor y las vacaciones.

No volvería a competir hasta septiembre en la media maratón de Plazaola, que se corría exactamente un año después de mi primer entrenamiento.